sábado, 18 de octubre de 2008

RADIOGRAFÍA DEL CAOS

Randy Alonso Falcón


2008-10-18
http://www.cubadebate.cu/index.php?tpl=design/especiales.tpl.html&newsid_obj_id=12818







Wall Street sufre su peor crisis desde la Gran Depresión. Los mercados globales de créditos están paralizados, la pirámide ficticia de valores de las viviendas se ha derrumbado, rescates y compras inesperadas son ejecutados por firmas privadas y gobiernos.



Los políticos se disputan las culpas, los bancos quiebran, las bolsas zozobran, los medios especulan a cada minuto, los ciudadanos se miran a los bolsillos. La crisis financiera desatada en los Estados Unidos es un gran caos que arrastra en espiral a la economía mundial.



La avalancha



Estados Unidos creó para sí y para el mundo un sistema financiero divorciado de la actividad productiva, que dejó de estar al servicio de la creación de riqueza material y en cambio creó mecanismos de multiplicación de dinero para beneficio de los especuladores.



Uno de los nichos hacedores de dinero fue el mercado inmobiliario, alrededor del cual se infló una gigantesca burbuja que explotó en agosto del 2007, arrastrando consigo al sistema financiero y la economía norteamericana y mundial. Desde entonces, un millón y medio de familias norteamericanas perdieron sus viviendas por falta de pago.



Las instituciones bancarias, que otorgaron préstamos suicidas para la adquisición de inmuebles a personas sin solvencia, empezaron a derrumbarse como castillos de naipes, en lo que ha sido calificado por la agencia Bloomberg como la peor ola de fracasos bancarios desde 1992.



Estos son algunos de los hitos más significativos en los últimos meses:




El distrito financiero de Wall Street

11 de enero: El primer banco prestamista hipotecario de EE.UU, el Countrywide Financial, quiebra por la magnitud de sus préstamos de riesgo y es comprado por el Bank of America en 2 500 millones de dólares.



16 de marzo: Víctima de una crisis de confianza y amenazado por la falta de liquidez cae el banco de inversiones Bear Stearns. Es comprado por el JP Morgan Chase, que se benefició del aporte de 30 000 millones de dólares de la Reserva Federal a cambio de títulos dudosos.



13 de julio: Indy-Mac, uno de los principales bancos hipotecarios del país se derrumba por el continuo retiro de fondos de los inversionistas, presionados por la crisis crediticia. Es intervenido por el gobierno.



7 de septiembre: Los gigantes hipotecarios Fannie Mae y Freddie Mac, que poseen o garantizan un total de 5 billones de dólares en deudas hipotecarias, son puestos bajo la tutela del Tesoro, después de enormes pérdidas acumuladas por las bajas en el mercado inmobiliario y un insuficiente plan de rescate. Unos 200 mil millones de dólares destinó el gobierno a la operación.



15 de septiembre: Quiebra el banco de inversiones Lehman Brothers, tras perder un 73% de su valor en la bolsa. El grupo es desmantelado y sus actividades en EE.UU son retomadas por el banco británico Barclays, mientras que en Asia-Pacífico, Europa y Medio Oriente, pasan al japonés Nomura Holdings. Se desata el clímax de la crisis.



16 de septiembre: Ante la falta de liquidez del gigantesco banco asegurador estadounidense American Internacional Group (AIG), la Reserva Federal (FED) le hace un préstamo de 85 mil millones de dólares a cambio de una nacionalización, en la que el banco central norteamericano recibiría el 79,9% del capital de la aseguradora.



21 de septiembre: Los afamados bancos de inversiones Goldman Sachs y Morgan Stanley se vieron obligados a convertirse en bancos comerciales sujetos a un mayor control de las autoridades, con lo que el sistema financiero norteamericano se quedó sin bancos de inversiones.



25 de septiembre: Se produce la quiebra más grande de una institución de depósitos en la historia de EE.UU cuando cierra el Washington Mutual, la mayor caja de ahorros y préstamos del país con 119 años de historia. Las actividades bancarias del grupo fueron absorbidas por JP Morgan Chase por 1 900 millones de dólares.



12 de octubre: La FED emite un inusual comunicado dominical en el que aprueba la toma del control del banco Wachovia, el cuarto más grande del país, por su rival Well Fargo, tras varios días de disputa con Citigroup por la adquisición de la entidad. Wachovia había perdido un 75% de sus valores en lo que va de año.



El resultado de la avalancha es la desaparición de los endiosados bancos de inversiones en EE.UU, el fin del mito de la independencia de la banca central del poder político, la apocalipsis del Consenso de Washington y de los dogmas económicos neoliberales.



DESCONCIERTO



Los gurúes de la economía se apoderan de los medios por estos días con sus predicciones. Ninguno puede quedar inmutable ante el desconcierto de los bancos, las bolsas y los mercados. La crisis que está enterrando “la mano invisible” que según Adam Smith debe regular los mercados, desata pasiones y teorías.



El Director Gerente del Fondo Monetario Internacional, Dominique Strauss-Khan, ha dicho sin ambages: “…nos enfrentamos a la anarquía financiera: la opacidad, la codicia, la irresponsabilidad de un sistema que se desarrolla sin relación con la economía real…Las finanzas deben ser controladas”.



Thomas Friedman, analista de The New York Times comentó: “Siempre creí que el gobierno de Estados Unidos era un sistema político único, diseñado por genios para que pudiera ser manejado por idiotas. Me equivoqué. Ningún sistema puede ser lo suficientemente lúcido como para sobrevivir a este nivel de incompetencia e imprudencia de parte de la gente encargada de manejarlo”.



El subdirector del departamento de investigaciones del propio FMI, Charles Collyns señaló: “Ahora está claro que estamos viendo el impacto más peligroso sobre los mercados desde los años ´30, planteando una gran amenaza para el crecimiento global”.



Ed Pasley, experto del Center for América, anunció: “Sin acceso a créditos o el acceso sólo a créditos costosos, las compañías no tendrán más alternativas que recortar sus gastos, recortar empleos y dejar de invertir”.



Kenneth Rogoff, execonomista jefe del FMI remarcó: “EE.UU se encamina hacia una recesión más profunda de la que hablábamos hace tres meses, porque el sistema financiero explotó desde dentro”.






El más reciente galardonado con ese premio, el economista, profesor y columnista de The New York Times, Paul Krugman, comentó al conocer el premio: “Me reprocho no haber entendido la amplitud del efecto dominó financiero. Vi que reventaría una burbuja y que causaría mucho daño, pero no me di cuenta de cuán grande iba a ser el daño”.







Martin Wolf, analista económico del Financial Times, escribió: “…murió el sueño del capitalismo global de libre mercado. Durante tres décadas nos hemos movido hacia sistemas financieros regidos por el mercado. Con su decisión de rescatar a Bear Stearns la Reserva Federal, institución responsable de la política monetaria de EE.UU, principal protagonista del capitalismo de libre mercado, declaró el final de esta época”.



El Premio Nobel de Economía Paul Samuelson certificó tajantemente: “Esta debacle es para el capitalismo lo que la caída de la URSS fue para el comunismo”.



Récords



Cada día de crisis insoluble se establecen nuevas marcas difíciles de superar. La zozobra financiera rompe más récords que Michael Phelps.



-El valor bursátil de las empresas cotizadas en la Bolsa de Nueva York cayó el “lunes negro” del 29 de septiembre en 777,68 puntos, lo que significa 1 millón 200 mil millones de dólares, la cifra mayor de pérdidas en un solo día desde que se mide el índice Dow Jones.






En las jornadas del 6 al 10 de octubre, la bolsa tuvo su peor semana en la historia, al perder 18,2% de sus valores. En la recordada crisis de 1987, las pérdidas fueron de 13,7%.



The Wall Street Journal calcula que las acciones de EE.UU perdieron 8.4 billones de dólares en valores desde el pico de las bolsas el pasado año.



-El crédito al consumo se contrajo en agosto por primera vez en la última década, al caer en un 3,7%, informó la Reserva Federal.



-Las ventas de nuevas casas en agosto y septiembre cayeron al mínimo registrado en los últimos 17 años, mientras que los precios son los más bajos en 4 años, anunció el Departamento de Comercio, en una confirmación del deterioro del inflado sector inmobiliario.



Uno de cada 6 estadounidenses debe más hipoteca que el valor real de sus casas; esto representa 12 millones de familias.



-El sector manufacturero registró un brusco descenso en septiembre, hasta el nivel más bajo desde octubre de 2001.






-La deuda nacional de Estados Unidos llegó a los 10.3 billones de dólares. La astronómica cifra ha hecho quedar obsoleto el emblemático Reloj de la Deuda Nacional (National Debt Clock) instalado en Nueva York desde 1989. El relo, ubicado cerca de Times Square, tiene 13 dígitos, uno menos que los necesarios para exhibir en tiempo real, el gigantesco débito adquirido durante la presidencia de Bush. El actual inquilino de la Casa Blanca recibió como herencia un superávit de 115 mil millones de dólares.



A esa enorme deuda aporta el déficit presupuestario, que llegó a la apabullante cifra de 455 000 millones de dólares al concluir el año fiscal 2007-2008. Para el 2009 se pronostica 1 billón de dólares de déficit, al sumarse los multimillonarios números del rescate bancario



-En el mayor recorte desde marzo de 2003, 159 mil norteamericanos quedaron desempleados en septiembre. Más de 760 mil norteamericanos se han quedado sin empleo en los 9 meses del 2008, con lo que la cifra total de trabajadores desempleados en Estados Unidos sobrepasa los 9 millones.



Otros 6,1 millones de norteamericanos sólo tienen empleo a tiempo parcial, sin seguro médico ni vacaciones pagadas.



-La popularidad de Bush es de sólo 25%, según una encuesta de Gallup. Al Congreso le va peor, con un 17% de aceptación.





Sparring de políticos





El desastre financiero ha puesto guantes de boxeo a los políticos en Washington, que se acusan mutuamente de la tragedia. La campaña electoral ha azuzado la pelea. La administración Bush, el Secretario del Tesoro Paulson y Wall Street son los sacos de golpeo preferidos.



El candidato Barack Obama, que se ha consolidado al frente de las encuestas a la vez que se profundiza la crisis, ha expresado: “Dijeron que querían que el mercado operara libremente, pero lo dejaron operar de forma salvaje y al hacerlo pisotearon nuestros valores de justicia, equilibrio y responsabilidad hacia los demás”.



Su oponente John McCain, acérrimo defensor hasta ayer del libre albedrío financiero y quien el mismo día de la quiebra de Lehman Brothers dijo que las bases de la economía norteamericana eran sólidas, ha señalado: “Tenemos que reparar el sistema. Tenemos problemas fundamentales en el sistema. Las calles están pagando una multa por los excesos y la avaricia en Washington D.C y en Wall Street (…) hoy en Washington y –me temo que en Wall Street- la avaricia se premia, el exceso se premia y la corrupción se premia”. (sic)






La representante demócrata de origen puertorriqueño Nydia Velázquez opinó: “Este es el resultado de una filosofía fracasada que ha dejado a Wall Street hacer lo que le diera la gana al darle a las corporaciones todos los subsidios contributivos y la desregulación que pidieron, mientras la gente común y corriente paga los platos rotos”.



El conservador senador republicano Jim Bunning, de Kentucky, ironizó: “En lugar de celebrar el 4 de julio el año próximo, los estadounidenses estarán celebrando el Día dela Bastilla; el mercado libre para todo propósito está muerto en Estados Unidos”.



A Bush, por su parte, no le ha quedado más remedio que tratar de ponerle buena cara a la tormenta: “…tengan fe, la economía se recuperará con el paso del tiempo. Ojalá yo pudiera chasquear los dedos y hacer que todo esto se detenga, pero no es así como funcionan las cosas”.



Debacle global



Nadie escapa a los efectos de la crisis, aunque unos estén más resguardados que otros. La globalización de mercados e inversiones y las múltiples manos que convergen en la pirámide ficticia del sector inmobiliario extienden el virus financiero como plaga. La desconfianza y la incertidumbre predominan en todos lados.



Los más recientes acontecimientos muestran la amplitud del fenómeno:



-La Bolsa de Tokio cayó el 8 de octubre a su nivel mínimo histórico desde octubre de 1987, en un fuerte batacazo a las esperanzas recuperadoras de la economía japonesa. Una de las principales aseguradoras del país, la Yamato Life Insurance, fue a la bancarrota.



-En el Viejo Continente han quebrado 5 bancos en Alemania, 4 en Gran Bretaña, 2 en Dinamarca y también en el Benelux (Bélgica, Holanda y Luxemburgo). Los dos principales bancos italianos están contaminados por una ola de desconfianza que desmoronó sus cotizaciones en la bolsa






-Un fenómeno inédito se ha producido en el legendario sistema financiero suizo, cuando sus dos bancos más importantes, el UBS y el Credit Suisse, fuertemente golpeados por la crisis hipotecaria, son objeto de rumores y especulaciones sin cesar, que hacen a los ciudadanos preguntarse preocupados si deben retirar sus ahorros de estas instituciones y deporsitarlos en algunos bancos más pequeños y menos expuestos a las turbulencias globales.



-La misma incertidumbre y los rumores sobre problemas de liquidez han desatado el pánico entre los clientes del ICICI Bank, una de las principales instituciones bancarias de la India, y los del Bank of East Asia, el tercero más importante de Hong Kong.



-Islandia está en un estado de tanto peligro que el país está al borde de la ruina financiera. El gobierno suspendió todas las operaciones en su mercado accionarios durante tres días y tomó el control de los tres bancos más importantes del país. Las autoridades negocian con Rusia y el FMI préstamos multimillonarios para sobrevivir. Islandia, con 300 mil habitantes, es un claro ejemplo del auge crediticio mundial que se ha desmoronado. La economía islandesa está ampliamente basada en su sistema financiero. Sus activos bancarios crecieron en los últimos años en cerca de nueve veces su Producto Interno Bruto y su banca se convirtió en un importante actor financiero internacional.



“La crisis financiera mundial le recordó a Islandia y a otros países, que cuando un huracán atraviesa el océano en ruta a un continente poderoso, generalmente pasa sobre las pequeñas islas dejando una dustracción sustancial”, valoró el jefe de estado islandés Olafur Ragnar Grimsson.



-En Brasil, las operaciones de la bolsa han sido detenidas numerosas veces los últimos días por el hundimiento de los precios de las acciones a los niveles más bajos en dos años y su moneda, el real, tocó su menor nivel desde 1999. El Banco Central brasileño informó que en la primera quincena de octubre salieron de su sector financiero unos 3 500 millones de dólares.





Fuego graneado



La propagación de las llamas provoca reacciones en todas partes. Los dardos contra Washington y Wall Street provienen de la izquierda y la derecha, del mundo desarrollado y del subdesarrollado, de académicos y políticos. Cambio, nueva era, fin del liderazgo norteamericano son los vocablos más frecuentemente empleados.




Dimitri Medvédev, Presidente de Rusia

“La época de la dominación de una única economía y una única divisa quedó relegada al pasado de una vez por todas…Debemos trabajar juntos para crear un nuevo sistemas económico-financiero, basado en los principios de la multiporalidad, la supremacía de la ley y la consideración de los intereses mutuos”. (Dimitri Medvédev, Presidente de Rusia)



“…un modelo económico perverso está llegando a su fin. Ahora está crujiendo esa arquitectura financiera, que consideró al mundo como un casino; era como jugarse al mundo a los dados. Hay un crujir de esa economía que vaya daño le ha hecho a los pueblos del mundo” (Hugo Chávez, Presidente de Venezuela)



“Estamos ante un cambio geopolítico histórico, en el cual el equilibrio de poder en el mundo está siendo alterado de manera irrevocable. La era del liderazgo global estadounidense, que se remonta a la Segunda Guerra Mundial llegó a su fin”. (John Gray, Profesor de Filosofía de la London School of Economics)



“Recuerdo que nos decían que nunca rescatáramos compañías atribuladas…pero en el último año, la FED ha rescatado docenas de bancos, corporaciones hipotecarias y otras empresas en problemas”. Mahathir Mahammad, Ex Primer Ministro de Malasia)



“Lo que pasa actualmente empezó en Estados Unidos en el sector económico y financiero (…)no se trata ya sólo de la irresponsabilidad de personas concretas, sino de la irresponsabilidad de un sistema que pretendía ser el líder.” (Vladimir Putin, Primer Ministro de Rusia)



“Los Estados Unidos tienen hoy un deber ético con el mundo entero, para entrar a resolver esta crisis que allí mismo de ha originado (…) Esa nación se da el lujo de tener un alto déficit fiscal, un alto déficit comercial y, al mismo tiempo, ser el país mayor deudor del mundo” (Álvaro Uribe, Presidente de Colombia)



“¿Qué queda entonces de la superpotencia EE.UU? Su poder estaba construido sobre barro financiero. Con el desplome de la hegemonía del dólar, llegó a su fin. El sistema financiero estadounidense ha quedado desacreditado por años. Esto es el fin del capitalismo estadounidense, del ejemplo que por décadas se nos ensalzó como modelo a seguir. Y no es poco, aunque no sea ni por mucho, el fin del capitalismo como sistema mundial.” (Michael R. Krätke, Analista y Profesor de política económica y derecho fiscal de la Universidad de Amsterdam, Holanda)



“La idea de un mercado todopoderoso sin reglas y sin intervención política es una locura…la era de la autorregulación se acabó. El laissez-faire se acabó” (Nicolas Zarkozy, Presidente de Francia)



“Por años los países ricos y los centros financieros internacionales nos enseñaban a América Latina a organizar y modernizar nuestros mercados y nuestro Estado y vemos que los países ricos, por falta de regulación, entran en crisis”. (Michelle Bachelet, Presidenta de Chile)



“Los países emergentes…no pueden ahora volverse víctimas del casino que los banqueros estadounidenses hicieron en su país”. (Luis Inacio Lula da Silva, Presidente de Brasil)



“El fin de la Unión Soviética y de la bipolaridad del mundo en 1991 había provocado la conquista del mundo por el sistema de producción capitalista y la instalación de una ideología neoliberal como teoría de legitimidad (…) El objetivo declarado era llegar a una autorregulación total del mercado. Pues bien, esa teoría está hecha trizas, el neoliberalismo está hecho trizas. Para convencerse basta interrogar a las familias estadounidenses que perdieron sus casas”. (Jean Ziegler, ex relator especial de la ONU para el derecho a la alimentación y Profesor Emérito de Sociología de la Universidad de Ginebra)





Yo tengo un plan







“I have a plan”, es la frase favorita de los candidatos en las elecciones norteamericanas cuando van a hablar de cualquier tema. Es también la de Bush cuando trata de dar la imagen de que hará frente a la crisis, a la que sus excesivas políticas desregulatorias, sus escandalosos gastos militares y los enormes déficits generados han contribuido sobremanera.



El 3 de octubre, el inquilino de la Casa Blanca promulgó su Ley de rescate del sistema financiero norteamericano tras la aprobación por las dos cámaras del Congreso, no sin antes enfrentar una revuelta inicial, con tintes electorales, de los Representantes de su propio partido.



El rescate legislado alcanza los 850 mil millones de dólares. De ellos, 700 mil millones estarán a disposición del gobierno para intentar el salvamento. Una parte será dedicada a la compra de activos invendibles acumulados por los bancos durante la burbuja inmobiliaria. Otro monto de 250 mil millones de dólares se ha decidido destinar, siguiendo el ejemplo británico, a la compra de acciones preferenciales de los bancos de manera temporal, según anunció el Secretario del Tesoro. Las nueve mayores entidades bancarias fueron casi obligadas a aceptar la inversión del gobierno que llegará hasta un 3% de los activos. Esto implica una nacionalización parcial de la banca norteamericana, toda una herejía para los fundamentalistas neoliberales que han conducido la economía mundial por estos oscuros derroteros.



Los otros 150 mil millones se agregaron al proyecto original con el objetivo de endulzar el voto de senadores y representantes. Se utilizarán en desgravaciones fiscales e incentivos para empresas e individuos que inviertan en energías renovables o compren autos ecológicos. También para atender intereses particulares como los 2 millones de dólares asignados a un fabricante de juguetes de madera del estado de Oregon, los 100 millones concedidos a pistas de carreras de automóviles o los 192 millones destinados para el ron importado de Puerto Rico e Islas Vírgenes (¿Bacardí?), según un análisis del plan realizado por la organización Contribuyentes por el Sentido Común.



Las enormes cifras se suman a los 30 mil millones invertidos en Bear Stearn, los 200 mil millones destinados al rescate de Freddie Mac y Fannie Mae, los 85 mil millones prestados a AIG y también los 25 mil millones aprobados para rescatar a la General Motors, Chrysler y Ford, las grandes empresas automovilísticas duramente golpeadas por la crisis.



Pero los multimillonarios gastos, no son suficientes para levantar al fatigado sistema financiero norteamericano. The Wall Street Journal calificó el plan de Paulson como un “bálsamo” pero “poco probable que pueda evitar que la mayor economía del mundo caiga en una recesión”. El Premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz lo tildó de tan ineficaz como “realizar una transfusión de sangre masiva de sangre a una persona que sufre una grave hemorragia interna”.



El rico inversionista George Soros declaró hace unos días en CNN: “El Plan Pulson fue mal concebido…Básicamente el mismo tipo de ingeniería financiera que nos causó problemas es que quieren emplear para resolverlos, y ése es el error. Ahora el mercado está colapsando. Simplemente no es capaz de definir qué es lo que habría que hacer”.



El Secretario del Tesoro Henry Paulson fue presidente de Goldman Sachs, uno de los bancos precursores del empaquetamiento de las hipotecas estadounidenses en exóticos instrumentos financieros, que se vendieron y revendieron como dulces ante la convicción de que el valor de la vivienda no caería y cuya depreciación pronunciada desencadenó el imparable efecto dominó que viven los mercados globales. Paulson amasa una fortuna personal calculada en 700 millones de dólares, buena parte de ella acumulada en sus años en Goldman Sachs.



Ante el estancamiento de la situación, la Reserva Federal coordinó con otros bancos centrales el recorte en medio punto de los tipos de intereses, anunció un aumento de su refinanciamiento a los bancos en octubre y noviembre por unos 900 mil millones de dólares para mitigar la falta de liquidez y la compra de grandes cantidades de deudas a corto plazo sin respaldo, conocidos como papeles comerciales, lo que convertiría al banco central norteamericano en prestamista directo de las empresas, un hecho casi inédito que aumenta el riesgo para los contribuyentes y multiplica los billetes a emitir sin respaldo en la economía real.



Los candidatos presidenciales también han lanzado sus promesas mirando hacia los electores: “Tengo un plan para conservar el valor de vuestras casas y aumentarla nuevamente comprando préstamos hipotecarios”-dijo MCcCain. “Para los estadounidenses que podrían perder sus hogares, hoy también propongo una moratoria de tres meses de las ejecuciones hipotecarias (…) exhorto al Congreso a que apruebe un plan para que el Servicio de Recaudación Interna pueda enviar la primera ronda de recortes tributarios lo antes posible, También deberíamos extender y ampliar los subsidios de desempleo a aquellos estadounidenses que perdieron sus trabajos y les resulta difícil encontrar uno nuevo en esta economía débil”- propuso Obama.



Pero muy pocos creen que los candidatos tengan la llave mágica que abra el camino al Edén.



Desparpajo






Menos de una semana después de que el Tesoro rescató a la aseguradora AIG con 85 mil millones de dólares de los contribuyentes, los ejecutivos de la empresa se fueron a festejar a un exclusivo hotel de un balneario californiano, donde ocuparon 60 habitaciones. La cuenta de gastos sobrepasó los 400 mil dólares. Sin embargo, la Reserva Federal le acaba de otorgar otro préstamos de 38.7 mil millones de dólares. ¿Habrá nueva fiesta?



Richard Fuld, director ejecutivo del colapsado banco de inversiones Lehman Brothers, cobró desde el 2000 unos 500 millones de dólares en salarios y bonos. Fuld posee una casa de 14 millones de dólares en La Florida y otra repleta de obras de arte en Idaho.



En su testimonio ante el Congreso negó cualquier responsabilidad en la caída del banco y la achacó a una “letanía de factores desestabilizadores”.



John Tain, el último presidente del absorbido Merrill Lynch, se embolsó una regalías de 15 millones de dólares tras firmar su contrato hace sólo 9 meses. Su predecesor Stan O´Neal se retiró con una dádiva de 161 millones de dólares, después que la entidad que dirigía admitiera pérdidas por 8 000 millones de dólares.



Kerry Killinger y Alan Fishman, de Wahington Mutual, recibieron 44 y 19 millones de dólares, respectivamente. Ken Thompson de Wachovia, se embolsó un despido de 42 millones y James Cayne, del quebrado Bear Stearns, 13 millones. “Paracaidas de lujo” le llaman a estos espléndidos retiros por conducir a la quiebra del sistema financiero.



Los 5 grandes bancos de inversión norteamericanos pagaron 3 100 millones de dólares a sus directores ejecutivos entre 2003 y 2007.



Las ganancias de los presidentes ejecutivos de las 15 mayores compañías norteamericanas son 520 veces las ganancias promedio de los ciudadanos.







Rescate Universal



La propagación de la crisis y su profundidad han puesto en acción a todos los gobiernos. Enormes inyecciones de dineros, rescate presuroso de los bancos y compra de acciones, cierres momentáneos de las bolsas, aseguramiento de los fondos personales en determinados montos, cumbres y reuniones de emergencia para concertar planes. Todo ha sido ensayado en estos días en medio de la desesperación.



-El Banco Central de Japón ha inyectado durante 20 días consecutivos cientos de miles de millones de yenes a su sistema financiero.




El Banco Central Europeo busca recetas para enfrentar la crisis

-Por temor a un catastrófico éxodo bancario en Europa, los ministros de finanzas de los 27 países de la Unión decidieron ampliar las garantías a los depósitos bancarios de 20 mil a 50 mil euros. España, Holanda,Austria, Grecia y Bélgica aumentaron la garantía mínima hasta los 100 mil euros.



-Los países de la UE en su conjunto anunciaron un paquete de rescate de 1.7 millones de millones de euros.



-El Reino Unido fue el pionero en el Viejo Continente en el rescate bancario y la compra parcial de acciones. Downing Street anunció un rescate financiero por unos 50 mil millones de libras (87.2 mil millones de dólares). El primer objetivo es salvar tres de sus mayores bancos: HBOS, Royal Bank of Scotland y Lloyd TSB. Barclays, también en apuros, acudirá a fuentes privadas.



-Alemania destinará 400 mil millones de euros al rescate de sus bancos.



-Holanda inyectará 20 mil millones de euros para proteger su sector financiero, después de nacionalizar las actividades esenciales en ese país del banco multinacional Fortis, por 16 800 millones de euros.



-Rusia, por su parte, ha destinado alrededor de 25 mil millones de dólares de sus reservas para apoyar al rublo. El gobierno ha anunciado ayudas multimillonarias a los bancos en los próximos cinco años. El país ha visto fugarse unos 30 mil millones de dólares en el último mes.

-El gobierno suizo, junto con el Banco Nacional Suizo y la Comisión Bancaria (EBK) anunciaron que, a causa de la crisis financiera decidieron proteger al mayor banco suizo, el UBS.El préstamo que le otorgaron fue de más de seis mil millones de francos suizos (tres mil 900 millones de euros), según lo dio a conocer el Ministerio de Finanzas de Suiza en Berna.



Cinismo



Con la debacle arriba y a punto de expirar su mandato, el Secretario del Tesoro norteamericano busca a cada paso como premiar a los bandidos. Una de sus decisiones más recientes fue contratar los servicios de firmas y directivos de Wall Street para gestionar el plan de rescate. Unos lidiarán con los títulos vinculados a hipotecas, otros se encargarán de los préstamos y otros de las subastas. Es como darle al ladrón la llave de la casa.




El Director Gerente del FMI en busca de un papel para las instituciones de Bretton Woods

Los brazos ejecutores del caos en el planeta quieren buscar un espacio en medio de la crisis que los ha dejado descolocados. El Director Gerente del FMI, Dominique Strauss-Kahn ofreció sus oficios: “Puede haber autoridades nacionales o regionales, pero hace falta un garante global. Una institución que verifique las normas…debido a que reunimos a todos los países, somos capaces de definir y de garantizar el compromiso y el interés general. Esto es lo que más necesita el mundo”.



Casi el mismo Senado que aprobó el gigantesco rescate de Bush, con muy pocas excepciones, había adoptado en el 2001 una resolución que declaraba: “Pedimos al gobierno de Estados Unidos que tome las medidas necesarias para detener el salvamento ilegal que Corea del Sur está haciendo en la empresa Hyunday Electronics y que haga todo lo que esté a su alcance para que las consecuencias de este rescate sean neutralizadas o revertidas”. Cosas veredes…



El lobby financiero es uno de los principales donantes a las campañas políticas. Según el Center for Responsive Politics, el sector de las finanzas, los seguros y los bienes raíces han donado más de 2 mil millones de dólares a candidatos y partidos desde 1989. El 55% se ha dirigido a los republicanos y el 45% a los demócratas.



Según esa organización, en esta campaña, Obama ha recibido 25 millones de dólares de este sector. Goldman Sachs es su principal contribuyente, junto a Citigroup y JP Morgan Chase. Mc Cain ha recogido 22 millones en el mundo financiero, con Merrill Lynch, Citigroup y Morgan Stanley al frente.



El mismo McCain que acusó de pillos a los especuladores de Wall Street fue investigado por el Congreso a principios de los 90 por mediar ante los reguladores bancarios para ayudar al magnate Charles Keating, importante donante de sus campañas senatoriales, quien fue declarado culpable de fraude financiero como presidente de la firma Lincoln Savings, cuya quiebra hizo perder sus ahorros a más de 20 mil ciudadanos, la mayoría de la tercera edad.



El principal asesor de campaña de McCain fue el despedido Phil Gramm, exsenador que presentó al Congreso la ley que desreguló totalmente el sistema financiero norteamericano en 1999. No por gusto, en marzo pasado, el candidato republicano decía:



Su actual jefe de campaña, Rick Davis, recibió durante varios años y hasta agosto pasado 15 mil dólares en pagos mensuales de la firma Freddie Mac, uno de los gigantes que figura en el núcleo central de la crisis, para realizar labores de cabildeo.



El 7 de enero de 2008 el Presidente Bush había admitido que la crisis hipotecaria podía afectar el crecimiento en el 2008, pero insistió en que los fundamentos de la economía norteamericana eran sólidos. (¿No les suena a McCain?)





Los perdedores



Para ellos sólo hay discursos demagógicos. Son las clases medias y pobres de los países desarrollados y los pueblos de los países subdesarrollados. Los planes de los gobernantes del mundo rico van en la dinámica del capitalismo que cada vez mas privatiza la ganancia y socializa las pérdidas. La máxima ha sido transferir la deuda privada (producto del robo y el lucro desmedido) a las finanzas públicas alimentadas por los contribuyentes.



La Organización Mundial de la Salud expresa preocupaciones por la posibilidad de crecimiento global de los padecimientos mentales como consecuencia de la crisis. El estrés de la población norteamericana ha aumentado en cinco meses de manera alarmante, dice un informe de la Asociación de Psicología de EE.UU. Sus miembros dan consejos en las televisoras para controlar el pánico. Y no es para menos.



Los ahorros de los jubilados se esfuman. El valor de los fondos de pensiones estadounidenses ha caído un 20% desde mediados del 2007, lo que representa unos 2 millones de millones de dólares, según un reporte de la Oficina de Presupuesto del Congreso. En Bélgica, la caída del banco multinacional Fortis ha golpeado a medio millón de ciudadanos, que han perdido un aproximado de 8 mil millones de dólares de euros, según cálculos de analistas de la bolsa. En México, los fondos de pensiones perdieron más de 6 mil millones de dólares.



El cierre de los bancos y sus tribulaciones ha dejado en la calle a más de 120 mil personas en el sector financiero mundial. La quiebra del Lehman Brothers dejó sin empleo a 13 000. El rescate de Bear Stearns no evitó el despido de 9 mil empleados. El Citigroup, eliminará unos 500 puestos de trabajo de su división hipotecaria. El banco británico HSBC despidió 1150 empleados de su división de banca global y operaciones de mercado y el italiano Unicredit cesó a 1 000 empleados de su división de banca financiera.



Sólo este año casi 750 mil personas en EE.UU han sido desahuciadas. Los juicios hipotecarios abiertos sobrepasan el millón, según Marketwatch.




Desahuciados buscan precarios refugios en Los Angeles

Por todo el país han aparecido ciudades formadas por casas de campaña y casas rodantes; en Fresno, Reno, Seattle, San Diego, Portland, Los Angeles, San Francisco. En la rica Santa Bárbara, California, el gobierno ha preparado 12 aparcamientos para personas sin techo que viven en carros.



El combustible para calentar las viviendas ha subido un 30% desde el 2007 y el gobierno amenaza con disminuir la ayuda en concepto de calefacción para los hogares de bajos ingresos, como parte de los recortes a los gastos sociales. Será un agudo problema para numerosas familias durante el invierno que comienza.



Varias publicaciones cuentan ejemplos reveladores:



“Terry Swihart, está sin empleo desde el pasado año, tras 28 años y medio de servicios. Su esposo Jim de 56 años y que también perdió el empleo, fue operado de la columna hace 3 años y tiene implantes en cadera y tobillo. Entre los dos pagan unos 900 dólares por mes de gastos. ´Salvataje para este y aquel´,dice. ´¿Pero a nosotros quién nos va a salvar?´( The Militant).



“El taxista Joe Green de Washington dijo que estaba teniendo menos clientes, menos viajes y un 40% menos de ganancias…´Estoy luchando por pagar cada cosa. Hace unos días quería ir a comprar zapatos pero primero tuve que cargar gasolina y con 20 dólares ya no se va muy lejos. Si me enfermo o mi auto se rompe estaría quebrado”. (Reuters)



“Devora Tobar, una oficinista y madre soltera de 41 años, residente en Texas dijo a Notimex: ´Hace tres meses me subieron la renta de 800 a 950 dólares; los alimentos suben cada semana, la gasolina también (…) No hay fugas, solo se compra o gasta en los necesario…El gobierno debería hacer lo mismo: No andar gastando tanto dinero de los contribuyentes para salvar grandes empresas privadas porque él tiene nuestro dinero y a lo mejor luego nos lleva a todos a la quiebra”.



“Angel Emerson, de 20 años, y Jeff Newman, de 21, son universitarios y están nerviosos por sus préstamos para pagar la Facultad. El banco de una de sus compañeras ha quebrado. La crisis también afecta a sus familias. El padre de Jeff, de Kansas City, Missouri, ha sido despedido. Cobrará un subsidio hasta diciembre, pero después se quedará sin nada.



“Mariam Wade es teleoperadora en Cincinnati (Ohio) y ve peligrar su puesto: ´Muchas empresas abandonan el país y despiden de un día para otro´, dice…Miriam habla de otra cuestión importante: la pérdida de dignidad. ´Algunas casas tienen un cartel anunciando que los dueños deben marcharse por falta de pago. Muchas personas se sienten humilladas. Debemos recuperar la autoestima para salir adelante´” (El País)




Protesta en Wall Street

El malestar se manifiesta en las calles. Un récord del 91% de los norteamericanos consultados por USA Today y Gallup se declararon insatisfechos con manera como van los cosas en el país. Diversas manifestaciones simbólicas se ha n protagonizado frente a los bancos, las entidades hipotecarias y crediticias y los entes gubernamentales. “Dinero por basura” ha clamado la gente en cerca de 190 ciudades.



También lo han expresado diversos líderes de opinión, Mike Lapica, columnista de New York Daily News, escribió: “…en momento de crisis el liderazgo del país es una vergüenza…Hablan de miles de millones y billones a gente que se está ahogando en deudas de tarjetas de crédito, que no logra conseguir préstamos para ir a la universidad, y menos pueden pagarlas, que ya no tienen con qué pagar la gasolina para sus coches…Ya nadie les cree más”.



El cineasta Michael Moore lo grafica a su modo: “…los 400 estadounidenses más ricos…tienen más que los 150 millones de estadounidenses de abajo (…)Su valor neto combinado es de 1 millón 600 mil millones de dólares. Durante los ocho años del gobierno de Bush, su riqueza se ha incrementado por casi 700 mil millones, el mismo monto que ahora están demandando que les demos ´rescate´. ¿Por qué mejor no gastan la lana que ganaron con Bush para rescatarse a sí mismos?”



Las peores consecuencias la sufrirán, como es de esperar, las naciones más pobres. Ellas tendrán menos atención mediática pero más pobreza. El Comisario Europeo Louis Michel lo reconoció recientemente en Bamako: “Es evidente que el cambio climático, la crisis financiera internacional, el aumento de los precios de la energía, todos esos desafíos globales, harán la situación más dramática para los países pobres”.





Caída sin frenos



“Haremos todo los que sea necesario y saldremos de esta, la economía mundial se hará más fuerte como resultado”, dijo el sábado 11 el presidente Bush en el jardín de rosas de la Casa Blanca, rodeado por los ministros de finanzas de los países ricos miembros del Grupo de los Siete, en un nuevo intento de calmar a los ciudadanos y a los mercados.



Momentos antes, los ministros reunidos en plan anticrisis, habían emitido un comunicado que afirmaba: “Utilizaremos las políticas macroeconómicas necesarias y apropiadas. Sostenemos el rol crucial del FMI en la asistencia a los países golpeados por la turbulencia y aceleraremos la plena aplicación del Foro de Estabilidad Financiera”.



También se reunieron en Washington las llamadas economías emergentes agrupadas en el G-20 y en París se han encontrado más de una vez los líderes de la Unión Europea. El presidente de turno de la UE ha anunciado que el ente regional europeo pedirá e EE.UU una cumbre para “refundar el sistema financiero internacional”.



El problema es que nadie sabe a ciencia cierta hasta cuándo se podrá extender la crisis, después de que ni los recientes paquetes de rescate, ni las múltiples inyecciones de liquidez, ni la bajada coordinada de los tipos de interés alrededor del mundo hayan logrado calmar las bolsas ni a los inversores.






El Dow Jones sólo ha tenido dos día positivos desde el pasado 30 de septiembre y este miércoles 15 de octubre se derrumbó de nuevo un total de 733,08 puntos (7,87%), hasta los 8.577,91 puntos. A un año de que en octubre del 2007 el índice estrella de la Bolsa de Nueva York marcara el récord para una sesión con 14 164.53 puntos, ha caído casi un 40% para situarse por debajo de las 9 mil unidades.



Así ha sucedido con las bolsas europeas, asiáticas y latinoamericanas. Francfort, París, Londres, Milán, Madrid, Tokio, Singapur, Sao Paulo, Ciudad México exhiben números rojos regularmente en sus mercados de valores.



Las acciones en Nueva York cayeron por cifras económicas desalentadoras que muestran que la crisis tiene impacto ya en la economía real: disminuyó el gasto de los consumidores estadounidenses (que supone dos tercios del crecimiento de la riqueza nacional), se ralentizó la actividad fabril, se debilitó el mercado inmobiliario, empeoraron las condiciones del mercado laboral. También influyó la difusión de un informe de la Reserva Federal el cual refleja que las ajustadas condiciones crediticias están dañando a los negocios en los 12 distritos financieros de los Estados Unidos.



La recuperación de la economía estadounidense no va a llegar "enseguida", advirtió el presidente de la Reserva Federal (Fed), Ben Bernanke.



"Deberemos enfrentar algunos desafíos durante algunos meses. Llevará tiempo superar esta fase", declaró por su parte el secretario del Tesoro, Henry Paulson, a la cadena de televisión ABC.



Muchos expertos, analistas económicos y la Jefa de la Reserva Federal de San Francisco señalan que Estados Unidos está en recesión.



Tanto el FMI como el Banco Mundial han recortado sus previsiones de crecimiento global para el 2008 y el 2009. Sus pronósticos son un crecimiento mundial de un 3%, pero con apenas un 0,5% de crecimiento en los países más desarrollados, el más débil en 27 años. Estados Unidos prácticamente no crecerá, con un raquítico 0,1%. “Estamos al borde de una recesión global”, advirtió el Director Gerente del FMI.



Nadie imagina hasta dónde ascenderán las cifras que se invertirán para el mayor rescate financiero mundial de la historia. Algunos hablan de montos entre 10 y 13 billones de dólares. No pocos pronostican que decenas de bancos más podrán desaparecer en los próximos meses. La consultora Weiss Research apunta que 1479 bancos y 158 agencias de créditos y ahorro están en riesgo de quebrar en ese país, con unos activos totales de 3,2 billones de dólares. ¿Habrá dinero para tantos rescates?



Para EE.UU ello supondrá un mayor endeudamiento exterior de su economía, la impresión de mayores cantidades de dólares sin respaldo y una onerosa carga para los contribuyentes, que verán crecer sus impuestos o recortar los gastos sociales.



Mientras tanto, Naciones Unidas alerta que cada día 5 mil niños mueren de sed, 925 millones de personas padecen hambre crónica, 30 mil personas mueren por desnutrición y enfermedades curables. El Banco Mundial pronostica que la cifra de hambrientos como consecuencia de la crisis llegará hasta los 967 millones. Para ellos nadie habla de rescate.



Por el contrario, la FAO ha lanzado un dramático llamado: “No nos olviden. No olviden el hambre ni la crisis alimentaria (…) concentrando sus esfuerzos en los rescates financieros con miles y miles de millones de dólares, los países donantes nos dicen que no es el momento para darnos ese dinero”, dijo la Subdirectora General de la organización, José María Sumpsi.



Un modelo económico y financiero perverso está llegando a su fin. Se resquebraja una arquitectura financiera que ha convertido al mundo en un gran casino donde se apuesta con la riqueza de las naciones. Breton Woods y el neoliberalismo reaganista-tatcheriano se han agotado. Un sistema insostenible, basado en la codicia, el egoísmo y el engaño, se estremece.



Como señaló Fidel en su Reflexión La ley de la selva, “La crisis actual y las brutales medidas del gobierno de Estados Unidos para salvarse traerán más inflación, más devaluación de las monedas nacionales, más pérdidas dolorosas de los mercados, menores precios para las mercancías de exportación, más intercambio desigual. Pero traerán también a los pueblos más conocimiento de la verdad, más conciencia, más rebeldía y más revoluciones”.

Fuentes: Agencias, The New YorkTimes, The Wall Street Journal, Cubadebate, IAR, CNN, El País, The Militant, Expansión, Bloomberg, BBC, el Economista y Democracy Now


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Enviado por
Revista Koeyú Latinoamericano
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Cel. (58) 412 7332730
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domingo, 12 de octubre de 2008

Nuevo periódico sobre los medios.

Compañeros:

Desde hace unos meses he venido colaborando con un pequeño periódico duranguense, mensual, especializado en el análisis de los medios de comunicación. Se llama Kiosco. Con mucho esfuerzo lo estamos distribuyendo de forma gratuita en los municipios de Gómez Palacio y Lerdo (Durango), así como en Torreón (Coahuila) y esperamos que pronto también en Monterrey (Nuevo León). El siguiente artículo fue publicado en la edición de octubre y lo subí también al blog "La Hora del Pueblo", para que pueda ser consultado por internet. Espero resulte de su interés.

Atte.
Gerardo Monroy.

* * * * * * *

http://lahoradelpueblo.blogspot.com/2008/10/la-guerra-fra-recalentada.html

La Guerra Fría, recalentada

Gerardo Monroy

Sólo dos líderes rusos de los últimos tiempos son estimados sin melindres por los medios de comunicación occidentales: el bien portado Mijail Gorbachov y el bebedor social Boris Yeltsin. Se les galardonó con flores, canciones, homenajes, artículos elogiosos en revistas, grados honoris causa... ¡hasta con un premio Nobel! Ambos se encargaron de desmantelar la Unión Soviética; ¿cómo no iban a adorarlos en Europa y América? Por el contrario, las referencias acerca de Vladimir Putin, sucesor de Yeltsin en la presidencia de Rusia y actual primer ministro del país, bosquejan a un individuo hermético, sorpresivo y por ello nada confiable, decepcionante porque no es el demócrata con quien el mundo civilizado anhelaría hacer tratos, sino otro autócrata absoluto en la fila de déspotas orientales que va de Iván IV Vassilievich a Iosif Vissarianovich Djugashvili.


En fecha tan temprana como 1992, la población de Osetia del Sur manifestó en un referendo su ánimo de independizarse de Georgia pero ésta, de la cual formalmente Osetia del Sur sigue siendo parte, se niega a reconocerla como una entidad distinta. A lo largo de 16 años y medio, entre Georgia y Osetia se han sucedido conflictos armados, reconciliaciones forzadas, intentos de diálogo; la tensión entre ambas repúblicas no ha podido ser aligerada de manera permanente. Tras la cumbre de abril del año en curso, la OTAN se mostró conforme con la eventual admisión de Ucrania y Georgia dentro de su coalición; de sumarse las dos ex-repúblicas soviéticas a la OTAN, la seguridad nacional de Rusia quedaría en riesgo, por lo que Putin empezó a acercarse a los independentistas de Osetia del Sur y de Abjasia. La noche del 7 de agosto, el ejército georgiano se introduce por tierra y aire en Tsjinvali, capital oseta. Rusia y Osetia responden al ataque. Al día 15 se estimaban decenas de rusos muertos, cientos de georgianos y mucho más de mil osetas.

Tsjinvali ha sido devastada; y no obstante haber sido el pueblo oseta el peor afectado en esta intensa guerra de diez días, Occidente, a través de su radio, a través de su prensa y su televisión, pretende engañarse a sí mismo haciéndonos creer que el enorme Goliat, el oso ruso, emprendió una inmoral y desmedida agresión contra el indefenso David georgiano. Los nombres de Rusia y Georgia ensombrecen la castigada figura de Osetia. Tal vez por eso tú también, lector hipócrita a pesar de ti mismo, crees y dices y repites los viejos clichés anti-rusos: que en el país gigante nunca dejaron de mandar los zares; que Stalin era un zar; que Stalin le da al mundo lo mismo que da Hitler. A partir de semejantes premisas irracionales, el subsecuente paso irracional es afirmar que los líderes rusos de hoy día, Putin y el presidente Dmitri Medvedev, son zares, son Stalin y son Hitler.

Detalles no muy importantes


Este paso ha sido dado por Robert Kagan, ex-analista de asuntos internacionales para el ex-presidente de Estados Unidos Ronald Reagan. Kagan publicó el lunes 11 de agosto en su columna del Washington Post un artículo ("Putin makes his move") que comienza con esta sorprendente declaración: "Los detalles de quién provocó que se adelantara la guerra de Rusia contra Georgia no son muy importantes. ¿Recuerda usted los detalles precisos de la Crisis de los Sudetes, antes de la Segunda Guerra Mundial, que causó la invasión a Checoslovaquia por parte de la Alemania nazi? Por supuesto que no, porque esos dilemas morales se recuerdan como una tragedia pequeña dentro de un drama mayor". Estoy citando la versión en castellano del artículo ("Putin hace su jugada") aparecida el 13 del mismo mes en el periódico mexicano Excélsior.

Para Kagan —un pensador cuyo ascendiente ha reconocido John McCain, candidato republicano a la presidencia norteamericana—, los antecedentes del conflicto caucásico no son relevantes. Equipara a la Rusia de hoy con la Alemania de ayer; si los lectores de Excélsior y del Washington Post no experimentan ningún sobresalto, se debe a que un sinfín de periodistas e historiadores nos han ido preparando durante las últimas décadas para asimilar sin resistencia las comparaciones entre el socialismo ruso y el fascismo alemán.

"La Rusia 'federal' de Putin ha sido zarista y soviética, es decir, totalmente contraria a la aparición independiente de las repúblicas ex-soviéticas", escribe en El Universal el martes 12 ("Georgia, un nuevo volcán para Putin") el profesor de la UNAM Juan María Alponte. Para Alponte, la política de George Bush II en el Cáucaso es "de contención" ("Sarkozy y la ONU buscan la paz en Georgia", El Universal, 15 de agosto), "toda la política exterior de Putin ha consistido en someter las ex-repúblicas separadas al centralismo de Moscú" ("Rusia: la explosión de las ex-'repúblicas'", 1 de agosto) y otra vez: "Moscú impone la doctrina de los zares y la de la ex-URSS" ("Georgia, un nuevo volcán..."). En el número 387 (17 de agosto) del semanario Vértigo ("Georgia: otra vez ante los imperios"), Alponte repite "que Stalin, Lenin y Putin no aceptaron nunca la modificación de las fronteras históricas del Imperio Zarista como fronteras de la nación".

Pese a ostentarse como historiador, Alponte no explica que, en el siglo XIX, osetas y georgianos se sometieron al imperio ruso buscando protegerse del imperio turco. Además, la reiterada comparación entre Putin y los bolcheviques es extravagante, pues las fronteras que defiende Alponte cuando critica a Putin fueron trazadas por ¡Stalin! A Alponte no le interesa ni el Lenin ni el Stalin de la realidad; para él Lenin y Stalin no son personas, sino fetiches de los que se sirve para avalar la política de Bush II contra Rusia; "de contención", sí, por supuesto. Hay que hablar mal de Rusia hasta cuando el tema no es Rusia; consúltese "La dura cuesta hasta los votos de noviembre" (Vértigo 390, 7 de septiembre), donde el invariable Alponte arremete contra Putin en un artículo destinado en principio a analizar la contienda presidencial estadunidense.

Ciego con el presente como con el pasado, Alponte no dice que la Georgia davidiana enfrentada al Goliat ruso tiene detrás de ella otro Goliat mayor que es su sostén. Las armas norteamericanas apuntalan a Georgia. Los medios de comunicación minimizan u omiten la participación de Estados Unidos en el conflicto, la asimilan a la "ayuda humanitaria" que Bush jura que enviará al Cáucaso y aun llegan a apoyar a Norteamérica como "fuerza estabilizadora". Los mandos militares georgianos han sido instruidos por efectivos estadunidenses, pero este "detalle" (Kagan dixit) "no es muy importante". Georgia destina 70% de su presupuesto a comprar armamento y, después de Estados Unidos y Gran Bretaña, es la nación que más tropas ha enviado a Irak: otro "detalle no muy importante". Tampoco parece "importante" que Mijail Saajashvili —el presidente georgiano— haya violado la tregua que tradicionalmente supone la celebración de los juegos olímpicos para, con Medvedev y Putin en Beijing, ordenar el ataque contra Tsjinvali.

El 14 de agosto, Ralph Peters, teniente coronel del Ejército de Estados Unidos, publicó en su columna del New York Post un texto ("A Czar is born") donde, después de insultar al pueblo ruso con juegos de palabras ("the Russians are alcohol-sodden bar barians"), vuelve a la amañada comparación entre la dirigencia rusa actual y la del pasado: "ni un solo líder del mundo libre que se desempeñe hoy en el cargo puede medirse con el zar Vladimir el Grande", "Sarko creyó ejercer un gran prestigio como estadista, pero Putin no lo vio más que como un 'tonto útil' (en jerga leninista)". Sarko es el apodo con que Peters desprecia a Nicolas Sarkozy, presidente de Francia y mediador en el conflicto. El zar Vladimir es, obviamente, Putin: un zar leninista; al fin y al cabo, ¿qué tanto vale la congruencia histórica? En público, de acuerdo con un reporte de Daniel Luban, Peters ha comparado a Putin no sólo con Stalin sino con Hitler: "nos enfrentamos al resurgimiento de una gran potencia con ambiciones imperialistas megalomaníacas, dirigida por el líder más eficaz del mundo actual. Encuentro una terrible reminiscencia con los años 30" ("Neoconservadores de EEUU comparan a Putin con Hitler", portal electrónico Inter Press Service, 14 de agosto).

Un cada día más vergonzoso Carlos Fuentes escribe en el periódico argentino La Nación (6 de septiembre): "Putin llegó con la clara intención de restaurar el poder de la Gran Moscovia. Él es heredero de Iván el Terrible, de Pedro el Grande y del terrible, aunque no grande, Stalin". Es sin duda sombrío que quien fuera un gran novelista repita falsedades sin imaginación, pero en esta muerte decidió Carlos Fuentes que desembocara su vejez.

Osetia en la tele gringa

Shepard Smith, conductor del noticiario Fox News en Estados Unidos, entrevistó el 13 de agosto a dos norteamericanas de ascendencia oseta: Amanda Kokoeva, de 12 años, y su tía Laura Tedeeva-Korewiski, quienes se encontraban visitando a sus parientes en Osetia del Sur cuando comenzaron los bombardeos. La entrevista discurre amablemente hasta que la niña les da las gracias a los soldados rusos que la rescataron y recuerda que los ataques contra los civiles provenían de Georgia. La tía menciona el nombre del culpable de la guerra: Mijail Saajashvili. Smith interrumpe a la mujer y anuncia un corte comercial. Laura suspira: "sé que no quieres escuchar esto..." Al volver del corte, Laura intenta desarrollar su juicio: no el pueblo de Georgia, sino el presidente Saajashvili es el culpable. "Debe de renunciar", dice. Smith la interrumpe por última vez: "eso es lo que quisieran los rusos". La entrevista finaliza. No duró más de tres minutos.


Etiquetas: Adolf Hitler, Carlos Fuentes, Dmitri Medvedev, El Universal, Estados Unidos, Fox TV, Juan María Alponte, OTAN, Revista Vértigo, Rusia, Stalin, Unión Europea, Vladimir Putin, Washington Post


* * * * * * *

P.D. En internet estoy subiendo mis artículos mensuales al blog "La Hora del Pueblo" (http://lahoradelpueblo.blogspot.com). Revisen también los blogs "Erat Hora" (http://erathora.blogspot.com) y "El pedote de FeCal" (http://elpedotedefecal.blogspot.com).

viernes, 10 de octubre de 2008

EL BLOG LA HORA DEL PUEBLO

http://lahoradelpue blo.blogspot. com/2008/ 10/no-me- llames-espurio- dont-call- me.html

jueves, 9 de octubre de 2008

Julio Cortázar

Che
Julio Cortázar

Yo tuve un hermano.
No nos vimos nunca pero
no importaba.

Yo tuve un hermano
que iba por los montes
mientras yo dormía.
Lo quise a mi modo,
le tomé su voz
libre como el agua,
caminé de a ratos
cerca de su sombra.

No nos vimos nunca
pero no importaba,
mi hermano despierto
mientras yo dormía,
mi hermano mostrándome
detrás de la noche
su estrella elegida.

Octubre de 1967

martes, 7 de octubre de 2008

¡EL CHE VIVE!

41 ANIVERSARIO DEL CHE
Jornada conmemorativa del 41 aniversario del asesinato del Comandante Ernesto Che Guevara invitan: Embajada de la República de Cuba en México Movimiento Mexicano de Solidaridad con Cuba Miercoles, 8 de octubre.Acto y ofrenda floral el busto del Che a las 10 hrs. Parque San Carlos Calle Ignacio Mariscal y Miguel Ramos Arizpe, Col. Tabacalera(creca del Metro Revolución)

Che
Julio Cortázar

Yo tuve un hermano.
No nos vimos nunca pero
no importaba.

Yo tuve un hermano
que iba por los montes
mientras yo dormía.
Lo quise a mi modo,
le tomé su voz
libre como el agua,
caminé de a ratos
cerca de su sombra.

No nos vimos nunca
pero no importaba,
mi hermano despierto
mientras yo dormía,
mi hermano mostrándome
detrás de la noche
su estrella elegida.

Octubre de 1967

VIDEO DEMANDA CONTRA FCH

http://mx.youtube.com/watch?v=WDPap_YclP8





Aqui vá el video de Jaime Cárdenas y Jesus González Schmall, anunciando que se presentarán las demandas contra felipe calderón hinojosa, por traición a la patria.



Reenvien a sus contactos, ésta información no ha sido difundida por los medios de comunicación, ni radio, ni tv, ni prensa escrita, asi que nos toca hacer públicas éstas demandas,

ENTREVISTA DE AMLO EN "EN CONTEXTO"

http://es.youtube.com/watch?v=ob8Na4z91ts

Petición UNIFEM: un millón de firmas para erradicar la violencia contra las mujeres

UNIFEM está recabando un millón de firmas para enviar una petición al Secretario General de la ONU el 25 de noviembre para erradicar la violencia contra las mujeres. Amnistía Internacional se ha sumado a la petición, por lo que les pedimos que la firmen: http://www.saynotoviolence.org/

lunes, 6 de octubre de 2008

Saramago

¿Dónde está la izquierda?
Octubre 1, 2008
Me ausento de este espacio durante veinticuatro horas, no por necesidad de descanso o falta de asunto, simplemente para que la última crónica se mantenga un día más en el lugar en que está. No estoy seguro de que lo merezca por la forma en que dije lo que pretendía, sino para darle un poco más de tiempo mientras espero que alguien me informe donde está la izquierda…
Hace alrededor de tres o cuatro años, en una entrevista a un diario sudamericano, creo que argentino, entre la retahíla de preguntas y respuestas solté una declaración que inmediatamente supuse que iba a causar agitación, debate, escándalo (hasta este punto llegaba mi ingenuidad), comenzando por las huestes locales de la izquierda y a continuación, quien sabe, como una onda que se expandiera en círculos, en los medios internacionales, tanto políticos, sindicales o culturales que de la dicha izquierda son tributarios. En toda su crudeza, sin escamotear su propia obscenidad, la frase, puntualmente reproducida por el periódico, era la siguiente: “La izquierda no tiene ni puta idea del mundo en que vive”. A mi intención, deliberadamente provocadora, la izquierda así interpelada, respondió con el más gélido de los silencios. Ningún partido comunista, por ejemplo, empezando por aquel del que soy miembro, salió a la palestra para rebatir o simplemente argumentar acerca de la propiedad o la falta de propiedad de las palabras que pronuncié. Con mayor razón, tampoco ninguno de los partidos socialistas que se encuentran en los gobiernos de sus respectivos países, pienso, sobre todo, en los de Portugal y España, consideró necesario exigir una aclaración al atrevido escritor que había osado lanzar una piedra al putrefacto charco de la indiferencia. Nada de nada, silencio total, como si en los túmulos ideológicos donde se refugian no hubiese nada más que polvo y telarañas, como mucho un hueso arcaico que ya ni para reliquia serviría. Durante algunos días me sentí excluido de la sociedad humana como si fuese un apestado, víctima de una especie de cirrosis mental que provocaba que no diera pie con bola. Llegué a pensar que la frase compasiva que andaría circulando entre los que así callaban sería más o menos ésta: “Pobrecillo, ¿qué se podría esperar de él con esa edad?” Estaba claro que no me encontraban opinante con la estatura adecuada.
El tiempo fue pasando, pasando, la situación del mundo complicándose cada vez más, y la izquierda, impávida, seguía desempeñando los papeles que, en el poder o en la oposición, les habían sido asignados. Yo, que mientras tanto había hecho otro descubrimiento, el de que Marx nunca había tenido tanta razón como hoy, supuse, cuando hace un año reventó la burla cancerígena de las hipotecas en los Estados Unidos, que la izquierda, allá donde estuviera, si todavía le quedaba vida, abriría por fin la boca para decir lo que pensaba del asunto. Ya tengo la explicación: la izquierda no piensa, no actúa, no arriesga ni una pizca. Pasó lo que pasó después, hasta lo que está ocurriendo hoy, y la izquierda, cobardemente, sigue no pensando, no actuando, no arriesgando ni una pizca. Por eso no es de extrañar la insolente pregunta del título: “¿Dónde está la izquierda?” No doy albricias, he pagado demasiado caras mis ilusiones.


Escrito en El cuaderno de Saramago | Comments Off


http://cuaderno.josesaramago.org/page/2/

ASTILLERO DOMINICAL!



Felipe ante su fantasma

■ Impericia grave

■ Pasmo de “civiles”

■ Control militar




CRíTICO PRESIDENCIAL Andrés Leonardo Gómez Emilsson fue detenido el viernes por el EMP por protestar en Palacio Nacional Foto: María Luisa Severiano

Felipe Calderón mostró una peligrosa impericia el viernes pasado a la hora de enfrentar las manejables protestas de dos jóvenes en Palacio Nacional. Tomado absolutamente sin sorpresa, pues Andrés Gómez le hizo saber con toda anticipación su claramente impugnadora negativa a saludarlo, el ocupante de la Presidencia de la República perdió el control político del incidente, al tratar de hilar improvisaciones discursivas sobre la libertad y la tolerancia mientras a sus ojos Mario Virgilio Jiménez era sacado del lugar por miembros del Estado Mayor Presidencial y otros de ellos “controlaban” mediante amenazantes órdenes y acoso físico a quien había gritado “espurio” al funcionario michoacano que permitió el actuar represivo de sus cuidadores militares sin atreverse a dar el golpe básico de inteligencia política que hubiera significado el ordenar en público e instantáneamente a su cuerpo castrense de elite que dejara en paz a los jóvenes y respetara su libre expresión.

Lo más grave no fue, sin embargo, la comprobación pública de la reducida estatura política de quien está encaramado en la cúspide de la pirámide de la administración federal, ni su comportamiento lleno de trastiendas donde se almacenan resentimientos e inseguridad, sino el hecho palmario de que durante dos horas y media quien ejerció el poder fue el Estado Mayor Presidencial, con ausencia operativa absoluta de los funcionarios civiles integrantes del aparato presidencial cuando menos hasta la torpe y deshilachada emisión, presuntamente el finiquito del asunto, de un comunicado de prensa en el que el ocupante de Los Pinos justifica y se hace corresponsable de la acción de sus custodios, quienes habrían cumplido con sus obligaciones reglamentarias y legales al detener a los dos jóvenes, encerrarlos durante una hora y media en oficinas de Palacio Nacional convertidas en cárceles preventivas, someterlos a interrogatorios y tratamientos amenazantes, entregarlos sin razón jurídicamente fundada ni formalizada a policías del Distrito Federal y, dejando asomar el rostro oscuro de la posibilidad de enjuiciarlos por delitos de corte político, beneficiarlos con un gesto de presunta generosidad al “anticipar” que no se formularían “cargos contra estos jóvenes”, lo cual constituyó la primera amnistía del régimen calderónico a presos políticos que a pesar de la brevedad de su detención y el desistimiento de su parte acusadora podrían ahora entablar demandas contra quienes los sometieron a todas las arbitrariedades citadas e incluso contra el licenciado Calderón, que se la pasa solicitando a los desprotegidos ciudadanos que denuncien los presuntos delitos que cometan peligrosos y vengativos criminales pero que él mismo, en medio de sus fortalezas blindadas, fue incapaz de sostener acusaciones contra quienes sí consideró probables responsables “de conductas que son sancionadas penal o administrativamente por la legislación vigente”.

El episodio del viernes deja lamentables saldos. Calderón careció de la grandeza política para enfrentar una protesta juvenil previsible y acotada y, a pesar de las palabras que dijo, permitió que el par de jóvenes fuese arrestado, en clara convalidación práctica del intento en curso de criminalizar toda protesta política y social. Calderón no puede aducir que ignoraba el actuar represivo de sus escoltas, pues a Mario Virgilio Jiménez lo “retiraron” del público invitado mientras él, Felipe, cambiaba el giro de su discurso, tocaba el tema del 68 y hablaba de que ahora sí se podía dar el “espectáculo” de impugnar al poderoso sin que –cajum, cajum– le sucediera nada a los disidentes, y la ausencia de Andrés Gómez era evidente a la hora en que, al final del acto, los jóvenes premiados se tomaron una fotografía oficial con el michoacano que no pudo sustraerse a la tentación menor de contaminar su discurso con las referencias a quienes ahora le niegan reconocimiento como presidente pero 40 años atrás formaban parte de aquel “régimen autoritario”.

Otro detalle grotesco fue la virtual huida de personajes del gobierno federal a la hora de atender el caso de los jóvenes desaparecidos durante más de 90 minutos. Ningún funcionario hizo nada que no fuera abandonar con rapidez el escenario candente. La máxima burócrata del instituto juvenil federal, convocante del acto, se quedó pasmada, muda, incapaz de algo más que pedir en estado zombi a los reporteros que la dejaran pasar. Por cierto, esta presidenta del Instituto Mexicano de la Juventud, Priscila Vera, fue impuesta por Mariana Gómez del Campo, familiar de la señora Margarita, para que ese instituto sea fuente de recursos para actividades panistas en la capital y de negocios para beneficio de esa camarilla blanquiazul. En realidad, el acto juvenil fue pensado originalmente para centrar el discurso felipense en el encomio de la lucha política de la oaxaqueña Eufrosina Cruz, a quien arrebataron un triunfo electoral a cuenta de usos y costumbres indígenas contrarios a la participación de las mujeres. Calderón no había hablado del 68 ni lo haría en este acto sino de manera sesgada, reconociendo el valor de los jóvenes mexicanos estudiosos y dedicados y estableciendo referentes cómodos para él, como el caso de Eufrosina. Las circunstancias le obligaron a atender improvisadamente el tema indeseado, con tan poca habilidad que acabó confirmando, involuntariamente y entre tropiezos, un día después del Dos de Octubre, los peligros de las instituciones civiles rebasadas y del poder militar sustituto.

Y, mientras los narcos van subiendo el rango políticos de sus víctimas, esta vez al asesinar al presidente municipal de Ixtapan de la Sal, y el cártel del Golfo se desmarca mediante Manta News de las granadas de Morelia y ofrece millonaria recompensa en dólares para encontrar a los culpables, y en Chiapas mueren campesinos enmedio del desgobierno del alegre Juan Sabines II, ¡hasta mañana, con los primeros partes de la guerra electoral de Guerrero, en la que el PRD-Chucho/Gobierno va con todo el arsenal mapache en Acapulco!

Julio Hernández López
Fax: 5605-2099 • juliohdz@jornada.com.mx

martes, 30 de septiembre de 2008

Tlatelolco 68: ‘Nosotros somos del Batallón Olimpia’

Tlatelolco 68: ‘Nosotros somos del Batallón Olimpia’, confesaron los primeros en disparar

Francisco Ortiz Pinchetti

Esta crónica, escrita por el periodista Francisco Ortiz Pinchetti en tiempo presente y en primera persona como testigo presencial que fue de los hechos, se mantuvo inédita por 20 años, hasta que fue publicada en la revista ‘Proceso’ el 3 de octubre de 1988. La ofrecemos aquí con motivo de los 40 años de la masacre.

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Hacia las cinco y cuarto de la tarde del miércoles 2 de octubre llego a la Plaza de las Tres Culturas. El Consejo Nacional de Huelga había convocado para las cinco a un mitin, al que seguiría una marcha estudiantil hasta el casco de Santo Tomás para exigir la salida de las tropas de ese plantel del Instituto Politécnico Nacional. Sobre la explanada, a la que rodean la iglesia de Santiago Tlatelolco, las ruinas prehispánicas, la Vocacional 7 y los modernos y enormes edificios habitacionales, se revuelven numerosos grupos de estudiantes. Unos llevan mantas y pancartas; otros, banderines de sus escuelas y facultades. Hay otros que, en coro, entonan arreglos satíricos de canciones populares contra el gobierno. Por todos lados, como hormigas, llegan más y más muchachos.



Hay también gente del pueblo. Muchos, vecinos que viven en los edificios de los alrededores y que han decidido asistir al mitin. Niños, que están ahí, curioseando. La concurrencia femenina es muy numerosa. No solamente muchachas estudiantes. También hay empleadas, amas de casa... y una vendedora de tortas. Un hombre que pasea por la plaza llama la atención. Lo acompañan dos niños y lleva un letrero de cartón: "No vino mi esposa, porque está enferma; pero vinieron mis hijos". La plaza se llena, poco a poco. Hay un ambiente alegre, relajado. En las alturas, desde la terraza del tercer piso del edificio Chihuahua —que limita la plaza por el Oriente— varios estudiantes y fotógrafos de prensa contemplan el panorama. Abajo, entre el gentío, caminan presurosos tres camarógrafos extranjeros. Uno de ellos, de la cadena estadunidense NBC. Los muchachos lo llaman, lo invitan a que filme.

El mitin va a comenzar, cuando son las cinco y media de la tarde. La explanada esta casi llena. Muchos estudiantes se sientan en la escalinata que da justamente frente al Chihuahua. No cesan los coros y las consignas. Subo al tercer piso del edificio Chihuahua. Arriba, al llegar a la terraza, varios estudiantes, auxiliados por un cordón, impiden el paso. Solamente lo permiten a dirigentes del CNH, oradores del mitin y periodistas, éstos previa identificació n. Obtengo al fin el acceso y, desde el extremo Norte de la amplia terraza observo el inicio del mitin. El orador, situado en el extremo contrario del mismo tercer piso y a través de dos grandes magnavoces, dice que la zona está totalmente rodeada por el ejército. "Hay tropa en Manuel González, en Reforma, en Santa María la Redonda...". Y anuncia, que, por ello, se ha decidido suspender la marcha programada para después del mitin. "No podemos exponernos", explica. "Así que, en cuanto termine
este acto, todos nos iremos a nuestras casas en perfecto orden. No haremos caso a sus provocaciones" .
Y empieza el mitin.

A mi lado, la periodista italiana Oriana Falacci pide a un joven que la acompaña la traducción de las palabras dichas por el orador. Enseguida se dirigen a mí. Oriana quiere saber el nombre del templo que está ligeramente a la izquierda de nosotros. —Santiago, Santiago Apóstol— se le responde. Luego me pregunta sobre la cantidad de personas que se encuentran en la plaza. "No sé calcular bien", dice ella sonriendo. Miro hacia la explanada y le contesto que serán unas 15,000, en ese momento. Porque de varios rumbos sigue fluyendo gente.

Uno de los oradores hace mención de las represiones sufridas por los enviados del CNH en diversos estados de la República. Luego se leen varias cartas en las que se apoya al movimiento. Unas son de grupos obreros y de estudiantes del extranjero. Todo se lleva en perfecto orden. El gentío, que ahora cubre la totalidad de la explanada, permanece atento, quieto, despreocupado. Los muchachos aclaman las frases vibrantes de los oradores. Junto a mí está ahora José Antonio Arce, subdirector de la revista Gente. Charlamos brevemente. Luego va en busca de algunos líderes. Al regresar me comenta satisfecho que concertó una entrevista con los dirigentes del CNH en pleno. Y se dedica a tomar fotografías. El orador en turno pide que se emprenda un boicot contra El Sol de México, por su actitud desinformadora y manipuladora acerca del movimiento. "Que en un mes —insta— no se venda un solo ejemplar de El Sol". Invita a los concurrentes a aprobar la
medida: un mar de manos cubre la plaza.

Desde el inicio del mitin dos helicópteros sobrevuelan el área. Los muchachos le silban cada vez que aparecen sobre sus cabezas. A lo lejos, proveniente del lado Poniente de la plaza, o sea de la avenida Santa María la Redonda, se aproxima una columna de ferrocarrileros. Portan una manta enorme en que manifiestan su adhesión al movimiento estudiantil. El orador anuncia su presencia y el júbilo estalla. La multitud recibe a los rieleros como héroes, entre vítores, porras y aplausos. El contingente pasa entre la gente que lo aclama para situarse en la orilla de la explanada, precisamente frente al Chihuahua. Unos minutos después, el orador interrumpe de nuevo su alocución. Otro contingente de ferrocarrileros viene a sumarse a la causa. "Desconocemos las pláticas Romero-GDO", dice la manta que enarbolan. Otra vez el júbilo, las porras, los aplausos. Pasadas las seis de la tarde el mitin continúa con el mismo orden en que comenzó. En los rostros
hay expresión de alegría, de innegable satisfacción.

Alrededor de las 6:10 es cuando, por detrás de la iglesia de Santiago, presumiblemente desde el vestíbulo del edificio de la Secretaría de Relaciones Exteriores, ascienden hacia el cielo dos cohetones que, al estallar, se resuelven en dos bengalas de intenso color verde. Quienes estamos en la terraza vemos cómo las bengalas descienden lentamente. Al mismo tiempo, abajo, en la plaza, la gente antes inmóvil se inquieta, empieza a moverse. Se oyen gritos: "¡Ahí vienen!" y la muchedumbre se mueve, se agolpa, hacia la parte Sur de la plaza. Desde la tribuna de la terraza el orador pide calma. "¡No es nada!", grita. "Solo tratan de provocarnos. No es nada. Son luces...".

Abajo, un sector de la concurrencia trata de detener la desbandada, provocada por el terror de algo que no se sabe exactamente que es. Hay un coro: "¡orden!, ¡orden!, ¡orden!...".
En eso, justo abajo de donde nos encontramos, se escucha un estruendo. Se escucha o se siente. Como una explosión, no demasiado fuerte. La confusión cunde, en la plaza y en la terraza. Hay gritos, carreras, ruido. Miro a la plaza y veo una dramática desbandada; pero no puedo seguirla presenciando: a nuestras espaldas —ascendiendo por la escalera que yo había utilizado media hora antes— tenemos a numerosos individuos armados con metralletas y pistolas. Visten ropa de civil. Gritan nerviosamente. La confusión es terrible.

A empellones, los sujetos armados nos obligan a replegarnos hacia la pared, donde se encuentran las puertas de dos elevadores. Gritan e insultan. Amenazan con sus armas. De espaldas a la pared, en medio de aquella confusión, de aquel correr, gritar, aventar, alcanzo a ver como un jovencito —de unos 15 años de edad— se empeña en mantener en su sitio uno de los magnavoces. Se mueve, como si un fortísimo viento lo hiciera tambalear. Los hombres armados nos ordenan acostarnos sobre el piso, con las manos en la nuca. Al hacerlo veo como uno de ellos, armado con una pistola escuadra, dispara hacia abajo varias veces. Hacia el gentío, supongo. Son los suyos los primeros balazos. Todo ha transcurrido en segundos. Desde que aparecieron las bengalas hasta que somos obligados a tendernos, no ha pasado más de un minuto. Todo, en segundos. Como en segundos —y después de que veo al hombre disparar— se desata una balacera colosal. Entre el estruendo
sobresale el ruido peculiar de las ametralladoras. Nuestra terraza es blanco de millares de balas.

Tirados boca abajo, amontonados, con la respiración entrecortada, impedidos para buscar refugio o escapar del horror, sentimos cómo las balas pasan a unos centímetros de nuestras cabezas y hacen impacto en la pared, desprendiendo trozos de mosaico y haciendo caer yeso y tierra sobre nosotros. Nuestros captores no cesan de ordenar: "¡Nadie se mueva!", gritan. "¡Traidores!, ¡comunistas!, ¡cabrones!. ¡No levanten la cabeza!. ¡El que se mueva se lo lleva la chingada!". La balacera llega a su apogeo. Nadie sabe a ciencia cierta lo que ocurre. Ni siquiera la identidad de los sujetos que apuntan sus armas hacia nosotros sin retirar el dedo del gatillo. Menos podía saberse lo que ocurría allá abajo, en la plaza. Levanto ligeramente la cabeza y observo que nuestros captores están también tirados en el piso; pero ellos boca arriba y sin dejar de apuntarnos. "¡Baje la cabeza, hijo de la chingada!"

El alud de balas no cesa. Noto que de la terraza del Chihuahua ya no se hace ningún disparo —al principio se escuchaban perfectamente y olía a pólvora—; pero llegan en ráfagas interminables. Varias veces siento golpes en el cuerpo que me hacen suponer que he sido alcanzado por las balas. Siento un golpe seco en la pierna izquierda, que empieza a temblarme sin control. No hay dolor. Sólo el temblor en la pierna y la respiración agitada. Empiezan a escucharse angustiosos ayes, gritos de auxilio, llantos. Se escucha también el ruido del agua que cae por alguna parte. Y el ronroneo de una compresora, parte del equipo de sonido instalado para el mitin que sigue funcionando. Y los balazos. Oigo los gritos de nuestros captores, que ahora parecen tratar de identificarse con quienes disparan desde abajo. "¡Blanco!, ¡blanco!", gritan una y otra vez.

Me vuelvo y observo que varios de ellos, sin dejar de apuntarnos, agitan una mano, mostrándola hacia el exterior a través de un trozo abierto de la terraza. "¡Blanco!, ¡blanco!, ¡blanco!", gritan y vuelven a gritar. Al fin, cesa el fuego. De inmediato escuchamos la orden: "¡nadie se mueva!..." y "hasta que el mayor lo ordene". Ahora, los quejidos, los lamentos, el ruido producido por la compresora y por el agua al caer, recobran su brío. Vuelven a escucharse disparos, aunque lejanos y aislados. Los sujetos armados vuelven a gritar: "¡Somos Batallón Olimpia!..." . La respuesta es una ráfaga de ametralladora. Y otro silencio. Luego, voces: "Hay un herido. Que suban la camilla". Se oye un disparo, fuerte, hecho en la misma terraza. "¡Nadie dispare!", ordena alguien, tajante. A pocos instantes, otra vez la balacera. Escucho perfectamente cómo las ametralladoras, implacables, barren piso por piso el edificio. También nuestro piso. La
desesperación se apodera de nuestros captores. Muchas veces gritan que son "Batallón Olimpia". Nos hacen gritarlo a coro a todos. "Una, dos, tres: ¡somos Batallón Olimpia!..." . Todo en vano. Siguen las balas. Alguien sugiere que se desconecte la compresora, para evitar su ruido. Otro propone que se utilice el equipo de sonido para hecerse identificar. Una voz rotunda ordena silencio. Captores y detenidos parecemos identificarnos ante la común angustia. Otra orden: "Que pasen en cadena un walkie talkie". Al parecer, tampoco esto es posible, pues a poco se ordena que alguien baje para avisar y pedir auxilio: "Que digan que somos Batallón Olimpia. Que tenemos como cincuenta detenidos. Que suban una camilla...".

Por fin cesa el fuego. Unos minutos de incertidumbre, todos inmóviles, preceden a la orden de evacuar la terraza. Uno por uno, sin permitirles levantarse, los detenidos son cacheados y arrastrados hacia la escalera. Espero mi turno. Alguien me jala de la ropa. Miro. Uno de los del "Olimpia" me revisa rápido, nervioso, bruscamente. "Soy periodista", le digo. Su respuesta es un insulto. Me empuja rumbo a la escalera. El, como yo, tendido en el piso, pero sin dejar su arma. En la orilla de la escalera, sobre un charco, me recibe otro sujeto. Apuradamente, sin levantarme, me identifico. Este es cordial. Me ordena bajar rápidamente. Lo hago parte a gatas y parte a pie, hasta llegar al descanso del segundo piso. Veo a otro sujeto y le pregunto qué hacer. Me señala la puerta abierta de un departamento. Al entrar, varios sujetos me golpean, uno de ellos con algo duro, en la cabeza. A gritos les indico que soy periodista. Un hombre alto y grueso, que parece
ser el jefe, me jala y me lleva a un pequeño baño. Allí están otros dos individuos armados. El "mayor" —oigo que así le llaman— observa mi credencial de Jueves de Excélsior y cambia de actitud. Me invita a permanecer en el baño y me ofrece tranquilidad. Uno de sus acompañantes se disculpa ("¿Qué pasó con su guante blanco?. Mira. ¿No te dijeron?. Te hubieras puesto un pañuelo"). Y me ofrece una toalla para secarme.

Mientras eso hago observo a través de la puerta del baño hacia la estancia del departamento. Está atestado de jóvenes detenidos. Hombres y mujeres. Todos están sentados en el piso y se les ha ordenado quitarse los zapatos. Aunque la luz esta apagada, gracias a la que se filtra del exterior puedo ver los rostros aterrorizados. También logro ver, con dificultad, parte de una habitación contigua a la estancia. Allí, dos sujetos golpean brutalmente a un muchacho, hasta hacerlo desplomarse. Sobre una cama hay alguien que se queja. También en la estancia hay varios heridos. Lo noto cuando el "mayor" pregunta si los hay. Entre gritos y empellones es introducida al departamento una muchacha, la cual es colocada en un rincón, junto a la puerta del baño y a unos metros de mí. Uno de los que la trajeron le increpa: "Traidora desgraciada —le dice— ¿qué es lo que quieren?, ¿para qué meten violencia si en México tenemos paz?. Aquí no le falta
nada a nadie. Son unos traidores... ". Luego ordena que sea cacheada: "¡Revísenle hasta las nalgas; no les dé pena!... Esta es una fichita". Y se la llevan a jalones. Poco después la traen, desaliñada y medio desnuda. Llora sin cesar. Vuelve a ser insultada e interrogada. Da su nombre, su dirección y otros datos.

Los minutos transcurren lentamente. Permanezco sentado sobre la tapa del excusado. Fumo. Junto a mí está un guardián armado, que me comenta: "Yo nunca había echado bala así. Esto es horrible. Mataron a mi compañero. Los dos llegamos hace poco de Tabasco". Le pregunto a qué corporación militar o policiaca pertenece. "No", responde. "Nosotros somos del Batallón Olimpia". Y ante mi ansiedad por salir de esta pesadilla, me aconseja calma. "Te conviene esperar", dice. "Aquí estas seguro. Si ahorita bajas, te dan. Mejor espérate". Comprendo y espero. Al rato oigo que empiezan a bajar a los detenidos, uno a uno. Regresa el "mayor". Viene por mí. Me saca y, juntos, bajamos la escalera. A lo largo de toda ella hay una valla de agentes que golpean despiadadamente a los detenidos que son bajados. El "mayor" tiene que abrazarme y, a la vez que lleva la mano enguantada al frente, va gritando "¡blanco!, ¡blanco!" para evitar que sea yo golpeado.

Rápido llegamos a la planta baja. El "mayor" me encomienda a otro individuo, que me obliga a colocarme de cara a una columna, con los brazos en alto. Así permanezco tal vez diez, quince minutos. Durante ese lapso otros tres sujetos se acercan, con ánimo de golpearme. "Parece que es periodista", los ataja mi guardián. Por fin llega la orden; "Dice el coronel que lo suelten. Que se vaya. Nada más que salga usted por donde pueda y vaya gritando 'blanco', por si acaso...". Así lo hago. Camino por el amplio vestíbulo de la parte posterior del Chihuahua —el lado contrario del que da a la plaza—. Al pasar por otra de las entradas encuentro a Fausto Fernández Ponte, reportero de Excélsior. Quiere subir, porque vive ahí y su familia está arriba. Me alcanza luego un fotógrafo de Diario de la Tarde. Juntos seguimos avanzando al grito de "¡blanco!, ¡blanco!". Al cruzar el pasillo que separa al Chihuahua de la explanada de la iglesia veo a varias
personas tiradas. Solo las veo quietas. No sé si muertas. No puedo averiguarlo.

El fotógrafo y yo rodeamos la iglesia. Dos o tres veces somos detenidos por militares. Una de ellas por un teniente. Nos pide identificarnos. Luego nos pregunta:
—¿Estaban en el edificio?
—Sí señor.
—¿Quiénes estuvieron disparando desde ahí?
—Los del Batallón Olimpia.
—¿Cómo? —inquiere, notoriamente asombrado, confuso— ¿no eran los estudiantes?
—No. Eran los del Olimpia. Ellos estuvieron tratando de identificarse, pero no lo lograban.

Y, pensativo, desencajado, el oficial nos franquea el paso. Al aproximarnos al vestíbulo del edificio de Relaciones, en una de las zanjas de las ruinas prehispánicas, veo a muchos jóvenes amontonados. Supongo que son detenidos. Cautelosamente recorremos el vestíbulo. Junto a una columna, pecho a tierra, está un soldado vigilante. Damos vuelta. Al fin estamos fuera del horror, en la calzada Nonoalco. En la orilla de la acera, un cordón de soldados —bayoneta calada, rostro recio— impide el acceso a la zona. Frente a ellos, una muchedumbre —estudiantes, mujeres, vecinos— vocifera indignada: "¡Asesinos!", les gritan en su cara a los militares. Estos, en un momento dado, avanzan hacia la gente y la hacen dispersarse momentáneamente. A media cuadra vuelven a reunirse y a gritar. Son casi las nueve de la noche.

(Octubre 4 de 1968.)

Más en www.libreenelsur.com.mx

FREI BETTO. La despolitización de la política



29.09.08
Brasil

Una campaña electoral se gana con la televisión. En toda elección los partidos contratan equipos para cuidar la imagen de sus candidatos. Generalmente el equipo está dirigido por un publicista que no pertenece al partido, ni simpatiza con el partido, ni vota por el partido. Pero que tiene fama de competente.

Ahora bien, competencia rima con conciencia. Cualquier manual de mercadeo, de esos que enseñan a vender polución atmosférica para ecologistas, aconseja al vendedor estar convencido de la calidad de su mercancía. Por eso, en muchas campañas el programa de televisión fracasa. Entonces se cambia de publicitas, de equipo y de estilo. Y se confunde al elector, pues, de una u otra manera, el candidato moderado se vuelve extremista o viceversa.

Es más dramático aún constatar que se cambia la ética por la estética. No importa si el candidato es un malandrín, corrupto o incompetente. Una buena imagen habla más que mil palabras. Y así se va dando una progresiva despolitización de la política, lo cual es uno de los objetivos del neoliberalismo. Se saca la política del ámbito público como herramienta de promoción del bien común, para reducirla al ámbito privado, a la selección de candidatos basada, no en propuestas y programas, sino en simpatías y empatías.

La razón es sencilla: en el sistema capitalista la política es teóricamente pública y la economía privada. Se universaliza el voto y se privatiza la riqueza. Si en Brasil hay más de cien millones de electores, en sólo 19 millones se concentra el 75.4% de la riqueza nacional (Ipea, mayo 2008).

En una verdadera democracia la universalización del voto debiera coincidir con la socialización de las riquezas, en el sentido de asegurar a todos una renta mínima y los tres derechos básicos, por orden: alimentación, salud y educación. Como eso no aparece en la agenda del sistema, se intenta invertir el proceso: se inocula en la población el horror a la política, de modo que ésta quede relegada al dominio privado de unos pocos. Quien tiene desdén por la política es gobernado por quien no lo tiene. Y los malos políticos hacen lo imposible para utilizar el poder público en beneficio de sus intereses privados.

Véase, por ejemplo, el movimiento en pro del voto facultativo. Lo que muchos hacen ver como positivo y concordante con la libertad individual es una manera de excluir a una parcela considerable de población de las decisiones políticas. De ese modo aumenta el grado de alienación de los potenciales electores. Cuando preguntan mi opinión digo con franqueza: estoy a favor, siempre y cuando sea facultativa también la actual obligación de pagar impuestos. ¿Por qué voy a estar obligado a sustentar económicamente al Estado y desentendido de influir en su configuración y en su rumbo?

El desinterés por la política es uno de los síntomas nefastos de la ideología neoliberal, que trata de desunir a los ciudadanos para individualizarlos como consumidores. Se cambia el principio cartesiano "pienso luego existo" por el principio mercantilista "consumo luego existo". Y en este sentido es como la propaganda electoral se reviste también de mercancía. No se ofrecen ideas, programas de gobierno, estrategias a largo plazo, sino promesas, estadísticas, imágenes de impacto.

Si hay aspectos positivos en las restricciones oficiales a las campañas electorales, porque dejan la ciudad limpia y evitan que los comicios atraigan público, no en función del candidato sino de los artistas en el escenario, es obvio que favorecen a quien tiene más dinero. Y en tanto no llega la prometida reforma política, así como el financiamiento y el control público de las campañas, la segunda caja prosigue haciendo la alegría de quien pasa por ético pero al mismo tiempo recauda recursos turbios y criminales.

Es hora de abrir el debate sobre las elecciones 2008 en todos los espacios institucionales y populares: escuelas, empresas, denominaciones religiosas, clubes, asociaciones, sindicatos y movimientos sociales. No se trata de favorecer a éste o a aquel candidato, sino de fomentar el distanciamiento crítico frente al mercadeo electoral y resaltar los criterios de discernimiento político.

Si la sociedad no se empeña en la educación política de sus ciudadanos dentro de poco tendremos parlamentos y ejecutivos ocupados solamente por corruptos, milicianos, negociadores y fundamentalistas. Y el Brasil se verá reducido a una inmensa Chicago de los años 30, con los Al Capone jugando sus cartas en contra de las leyes, por un lado, y a los Bin Laden en versión guaraní por el otro, convencidos de que, en nombre de su religión, fueron escogidos por Dios para gobernar erradicando el pecado, o sea combatiendo a sangre y fuego a todos cuantos no rezan por su catecismo.

[Autor de "Cartas desde la prisión", entre otros libros.
Traducción de J.L.Burguet]
http://www.adital.com.br/site/noticia.asp?lang=ES&cod=35264

lunes, 29 de septiembre de 2008

DAME TU MANO

*"Yo necesito que me des tu mano"*

*Para poder transitar en este mundo,*

*donde he perdido un gran tesoro,*

*donde tú también tienes uno.*

*Yo necesito que me des tu mano,*

*para que puedas conservar el tuyo,*

*aquí, en este mundo,*

*para que no se repita esta pérdida,*

*para que de una vez por todas,*

*los sordos oigan nuestro reclamo,*

*los ciegos vean nuestro dolor,*

*para que esta lucha no sea en vano.*

*Yo necesito que me des tu mano,*

*para que se haga justicia,*

*para que haya memoria,*

*para que la verdad no sea acallada,*

*para lograr un mundo mejor donde vivir.*

*Yo necesito que me des tu mano,*
*para que el futuro siga siendo futuro,*
*y crezca en un país digno,*
*para que tu hijo no forme parte del pasado,*
*para que tu hijo no sea para ti un dulce recuerdo.*
*Yo necesito que me des tu mano,*
*para que nadie mate a nuestros seres amados,*
*para hacer una fuerte cadena contra la impunidad y la corrupción.*
*Yo necesito que me des tu mano.*

*Graciela Mónica Peloso*

AGENCIA DE COMUNICACION RODOLFO WALSH

domingo, 28 de septiembre de 2008

OLIMPIADAS. 13-08-2008

Eduardo Galeano

www.juventudrebelde.cu



A los griegos les encantaba matarse entre sí, pero además de la guerra practicaban otros deportes.

Competían en la ciudad de Olimpia, mientras las olimpiadas ocurrían, los griegos olvidaban la guerra por un rato.

Todos desnudos: los corredores, los atletas que arrojaban la jabalina y el disco, los que saltaban, boxeaban, luchaban, galopaban o competían cantando. Ninguno llevaba zapatillas de marca, ni camisetas de moda, ni nada que no fuera la propia piel brillosa de ungüentos.

Los campeones no recibían medallas. Ganaban una corona de laurel, unas cuantas tinajas de aceite de oliva, el derecho a comer gratis durante toda la vida y el respeto y la admiración de sus vecinos.

El primer campeón, un tal Korebus, se ganaba la vida trabajando de cocinero, y a eso siguió dedicándose. En la olimpiada inaugural, él corrió más que todos sus rivales y más que los temibles vientos del norte.

Las olimpiadas eran ceremonias de identidad compartida. Haciendo deporte, esos cuerpos decían, sin palabras: Nos odiamos, nos peleamos, pero todos somos griegos. Y así fue durante mil años, hasta que el cristianismo triunfante prohibió estas paganas desnudeces que ofendían al Señor.

En las olimpiadas griegas nunca participaron las mujeres, los esclavos ni los extranjeros.

En la democracia griega, tampoco.

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(Tomado del más reciente libro de Eduardo Galeano, Espejos: Una historia casi universal, publicado este año. El escritor uruguayo explica la razón de esta obra, imagen en el espejo de la Historia: «Este libro ha sido escrito para que no se vayan. En estas páginas se unen el pasado y el presente. Renacen los muertos, los anónimos tienen nombre: los hombres que alzaron los palacios y los templos de sus amos; las mujeres, ignoradas por quienes ignoran lo que temen; el sur y el oriente del mundo, despreciados por quienes desprecian lo que ignoran; los muchos mundos que el mundo contiene y esconde; los pensadores y los sentidores; los curiosos, condenados por preguntar, y los rebeldes y los perdedores y los locos lindos han sido y son la sal de la tierra».)

La ideología del libre mercado está lejos de haber concluido


Naomi Klein*

Lo que sea que signifiquen los sucesos de estos días recientes, nadie debería creer las exageradas afirmaciones de que la crisis del mercado implica la muerte de la ideología del “libre mercado”. La ideología del libre mercado siempre ha sido un sirviente de los intereses del capital, y su presencia fluye y refluye dependiendo de su utilidad a esos intereses.

Durante los tiempos de prosperidad resulta rentable pregonar el laissez-faire, porque un gobierno ausente permite que las burbujas de la especulación se inflen. Cuando esas burbujas se revientan, la ideología se vuelve un estorbo, y duerme mientras el gran gobierno llega al rescate. Pero no se preocupen: la ideología regresará cuando los rescates hayan terminado. Las masivas deudas que la gente está acumulando para rescatar a los especuladores se volverán parte de una crisis presupuestaria global que será la justificación para profundos recortes en los programas sociales y para un renovado empuje hacia privatizar lo que queda del sector público. También nos dirán que nuestras esperanzas de un futuro verde son, lamentablemente, demasiado costosas.

Lo que no sabemos es cómo va a responder la gente. Consideren que en Estados Unidos toda la gente menor de 40 años creció con el pregonar de que el gobierno no podía intervenir para mejorar sus vidas, que el gobierno es el problema no la solución, que el laissez-faire es la única opción. Ahora presenciamos un gobierno extremadamente activista, intensamente intervencionista, al parecer dispuesto a hacer lo que sea necesario para salvar a los inversionistas de sí mismos.

Este espectáculo necesariamente plantea la pregunta: si el Estado puede intervenir para salvar a las empresas que tomaron imprudentes riesgos en los mercados inmobiliarios, ¿por qué no puede intervenir para evitar el inminente hecho de que millones de estadunidenses enfrenten un juicio hipotecario? De la misma manera, si 85 mil millones de dólares pueden instantáneamente ser puestos a disposición para comprar a la aseguradora gigante AIG, ¿por qué el seguro médico universal –que protegería a los estadunidenses de las prácticas depredadoras de las compañías aseguradoras de servicios de salud– parece ser un sueño inalcanzable? Y si cada vez más empresas necesitan fondos del erario para mantenerse a flote, ¿por qué los contribuyentes no pueden exigir cosas a cambio, como topes a los salarios de los ejecutivos y una garantía contra más pérdidas de empleos?

Ahora que quedó claro que los gobiernos sí pueden actuar en tiempos de crisis, será más difícil que en el futuro aleguen que no pueden hacer nada. Otro cambio potencial tiene que ver con las esperanzas que tiene el mercado de futuras privatizaciones. Durante años, los bancos de inversión globales han cabildeado con los políticos para obtener dos nuevos mercados: uno que vendría de privatizar las pensiones públicas y el otro que vendría de una nueva ola de carreteras, puentes y sistemas de agua potable privatizados o parcialmente privatizados. De pronto, ambos sueños ya se volvieron mucho más difíciles de vender: los estadunidenses ya no están de humor para confiar más sus activos individuales y colectivos a los imprudentes jugadores en Wall Street, sobre todo porque parece ser muy probable que los contribuyentes tendrán que pagar para comprar de regreso sus activos cuando la próxima burbuja estalle.

Con las pláticas de la Organización Mundial del Comercio descarriladas, esta crisis podría ser el catalizador de un enfoque radicalmente alternativo a la regulación de los mercados mundiales y los sistemas financieros. Ya vemos un giro hacia la “soberanía alimentaria” en el mundo en desarrollo, en vez de dejar el acceso a los alimentos a los caprichos de los intermediarios con materias primas. Quizá al fin llegó la hora para ideas como imponer impuestos a las transacciones bursátiles, lo cual disminuiría la velocidad de la inversión especulativa, así como otros controles del capital global.

Y ahora que la nacionalización no es una palabra sucia, las compañías de petróleo y de gas deberían estar alertas: alguien tiene que pagar por el tránsito hacia un futuro más verde, y lo lógico es que la mayor parte de los fondos provengan del altamente rentable sector que es más responsable de nuestra crisis climática. Definitivamente es más lógico que crear otra peligrosa burbuja en el comercio del carbón.

Pero la crisis que enfrentamos requiere de cambios más profundos. La razón por la cual se permitió la proliferación de estos préstamos basura no fue sólo porque los reguladores no entendían el riesgo. Es porque tenemos un sistema económico que mide nuestra salud colectiva exclusivamente con base en el crecimiento del PIB. Mientras los préstamos basura alimentaban nuestro crecimiento económico, nuestros gobiernos activamente los apoyaban. Así que lo que realmente está en predicamento con la crisis es el incuestionable compromiso con un crecimiento a cualquier costo. A lo que nos debería llevar esta crisis es a que nuestras sociedades midan la salud y el progreso de una manera radicalmente diferente.

Sin embargo, nada de esto ocurrirá sin una fuerte presión social sobre los políticos en este momento clave. Y no un cordial cabildeo, sino regresar a las calles y realizar el tipo de acción directa que propició el New Deal en los años 30. Sin él, habrá cambios superficiales y un regreso, lo más pronto posible, a más de lo mismo.

Copyright 2008 Naomi Klein.

Traducción: Tania Molina Ramírez

* Es autora de La doctrina del shock. www.naomiklein.org