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sábado, 18 de abril de 2009

Desfiladero

Tula: una refinería de atole con el dedo

El Senado oyó a Sarkozy

Sariñana: el asesinato del Canal 11


Jaime Avilés
Durante su sesión fotográfica con Barack Obama en un cuarto de Los Pinos, Felipe Calderón se sentó en un sillón cuyo cojín era dos veces más alto que el del mandatario estadunidense. Fue el menor de los detalles patéticos y ridículos de estos días que acabamos de vivir y que tal vez se anclarán en la memoria como la semana de la vergüenza, cuando millones de mexicanos sentimos la profunda vergüenza de estar sometidos, que no gobernados, por una clase política tan rastrera y deleznable. Examinemos cuatro de sus actos más significativos.

Maniobras conjuntas


Barack Obama vino a México a retratarse y sonreír sin decir nada, porque los acuerdos sustanciales de su gobierno con los policías y los militares del gabinete de Calderón ya los había amarrado, en su visita previa, Hillary Clinton. Estados Unidos aportará 83 mil millones de dólares más a la defensa de su frontera sur, para atenuar la violencia de las empresas mexicanas exportadoras de drogas ilícitas, pero no aplicará medidas extras para disminuir la venta de armas made in USA a los cárteles de este lado del río, porque eso acentuaría el desempleo por allá. A cambio de esto, que no abre ninguna “nueva era” en nuestras relaciones con nadie, la Armada de México participará en maniobras conjuntas con los marines.

El que esponjará las plumas e inflará el buche como pavorreal por esta medida absurda y contraria a las leyes de acá, será el presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, quien apenas en marzo, desde la tribuna del Senado mexicano, dijo que nuestro país debía pagar, “con la sangre de sus soldados”, el precio de su participación en el nuevo contexto internacional. El martes, los propios senadores que entonces lo escucharon sin refutarlo, aprobaron la petición calderónica de enviar a nuestros marinos militares a hacer ejercicios de guerra bajo las órdenes de la flota más poderosa del orbe (salvo la mejor opinión de los piratas de Somalia). Y por esta aberración jurídica votaron los chuchos, el ala más abyecta del PRD.

Los sénateurs de Sarkozy en México –Beltrones, Madero, Graco– violaron la Ley Federal de Neutralidad, que prohíbe la participación de nuestras fuerzas armadas en simulacros bélicos con ejércitos extranjeros. En su carta a Obama, Andrés Manuel López Obrador afirmó que el movimiento que encabeza se opondrá a tales ejercicios. A la mejor esta es la vía legal para impugnarlos. La otra, la de la movilización popular, debe sumar a los familiares de los marinos mexicanos, antes que éstos sean enviados a Irak, Afganistán o, por qué no, a Corea del Norte, condenados a pagar con su sangre de pobres el préstamo de 47 mil millones de dólares que Calderón firmó hace días en Londres y cuyos réditos recaerán sobre los nietos de nuestros nietos.

Nueva refinería

Ha quedado bien claro que Calderón, su director de Petróleos Mexicanos, el traficante de influencias Jesús Reyes Heroles; la invisible secretaria de Energía, Georgina Kessel, y la banda de jóvenes contratistas que Juan Camilo Mouriño dejó incrustada en la administración pública, deben estar haciendo fabulosos negocios con la importación de gasolinas que México debería producir aquí para ahorrar, al menos, 10 mil millones de dólares anuales. Pruebas que detallen el modus operandi de estos funcionarios disfuncionales todavía no las hay, pero las sospechas de que lucran sin recato con esta carencia se multiplicaron tras el grotesco anuncio que Reyes Heroles hizo el martes, en el sentido de que Pemex construirá una nueva refinería en Tula, si el gobierno del estado de Hidalgo aporta un terreno de 700 hectáreas “antes de 100 días”. Y si no cumple este requisito, el proyecto se mudará a Salamanca, Guanajuato, donde si luego de otros 100 días tampoco hay un lote disponible...
¿Qué broma es ésta? La construcción de tres nuevas refinerías es una prioridad nacional. Un gobierno mínimamente responsable localizaría y expropiaría los terrenos adecuados y pondría manos a la obra. En cambio, el de Calderón (que es apenas una caricatura y ya desperdició dos años y medio) perderá tres meses más, y luego acaso tres más, para volver al punto de partida en octubre. Eso, más que a ineptitud, suena a plan con maña para seguir cobrando comisiones por debajo del agua.

Todos sabemos que las refinerías debieron haberse comenzado a levantar en Tuxpan, Veracruz, al norte del Golfo de México, y en Salina Cruz, Oaxaca; en Tuxpan, porque ahí desembarca toda la gasolina importada que llega a México y desde ahí se envía al resto del país mediante una red de ductos instalada para tal propósito. Y en Salina Cruz porque abastecería a toda la costa mexicana del Pacífico y supondría un ahorro extra en gastos de transporte. Además, aunque Reyes Heroles no lo dijo, en Minatitlán, Veracruz, se está reconfigurando, desde hace cinco años, una refinería obsoleta, a la que podría añadirse un segundo tren de refinación, a bajo costo. Pero no, la única planta petroquímica que en teoría edificará Calderón entrará en servicio en 2015 y costará más de 12 mil millones de dólares. Hay quienes apuestan a que en realidad será una fábrica de atole con el dedo...

Cananea y los bulldogs

Antes de ser secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont fue abogado de Germán Larrea, el magnate de los caballos de carreras que posee el consorcio minero más poderoso del país. Hoy, aunque funge como jefe de la política interior, Gómez Mont sigue siendo empleado de Larrea. Así lo confirmó a la mitad de esta semana de la vergüenza cuando, acatando instrucciones del empresario, ordenó a la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje (JFCA) dar por terminadas las relaciones laborales de Grupo Minero México con los mil 200 trabajadores de la mina de cobre de Cananea.

Con una mano en la cintura, después de reconocer cuatro veces como “legítima y válida” la huelga que sindicalizados sostienen contra el despotismo de Larrea desde 2007, la JFCA condenó al desempleo a los barreteros, olvidando que hace un siglo, los tatarabuelos de éstos contribuyeron, también por la vía de la huelga, al estallido del proceso revolucionario que depuso a la dictadura de entonces, tan parecida a la de hoy. La historia, en todos los ámbitos de la política nacional, encuentra motivos, día a día, para repetirse.

Pero la vergüenza tiende a mezclarse con el asco, si observamos el virtual asesinato de Canal 11 que ha perpetrado el cineasta Fernando Sariñana, al transformar un espacio de reflexión y buen gusto en una mala copia de lo peor de Televisa, que incluye la censura. Hace dos años, en plena represión contra la APPO, Sariñana apareció en público junto a Ulises Ruiz, lo elogió y, haciendo gala de ignominia, se coló en el círculo de Calderón para ganar el puesto que ahora detenta. Lo que no sabe esta columna es por qué los espectadores de Canal 11 no emprenden una campaña para exigir la renuncia de este lambiscón incompetente y el restablecimiento de programas, como los de Cristina Pacheco, en su horario original. Luis Morales Campos, lector de este espacio, se opone a que Desfiladero llame bulldog a Germán Martínez, porque ese perro está “orientado a la competición en exposiciones de belleza. Es inteligente, limpio, manso y un excelente animal de compañía”, cualidades, agrega, que no posee el líder nacional del PAN.
jamastu@gmail.com
http://www.jornada.unam.mx/2009/04/18/index.php?section=opinion&article=004o1pol

sábado, 21 de marzo de 2009

Desfiladero*****

Desfiladero
EU acumula más tropas en la frontera, el narco sigue siendo el rey y la vía electoral está cancelada

Jaime Avilés

Felipe Calderón fijó el próximo 15 de abril como fecha límite para que la Secretaría de Energía y Petróleos Mexicanos determinen dónde se construirá la nueva refinería que su gobierno (o como se llame) anunció hace un año, en respuesta a la movilización nacional encabezada por Andrés Manuel López Obrador contra la privatización de Pemex. ¿Por qué perdió tanto tiempo en tomar una decisión de extrema urgencia?

No hay que organizar paneles de debate, simposios de adivinos o rifas entre gobernadores para darse cuenta de que hay tres lugares idóneos para la nueva refinería. El mejor, sin duda, es Tuxpan, Veracruz, en el norte del Golfo de México, porque ahí llegan todas las gasolinas que compramos en el exterior y desde ahí se distribuyen al resto del país mediante una red de ductos creada para tal propósito. Lo lógico, por tanto, sería instalar la planta en ese sitio, pues su costo sería el más bajo comparado con el de las otras dos opciones ideales: Minatitlán y Salina Cruz.
Minatitlán, Veracruz, cuenta ya con una refinería que está en proceso de reconfiguración desde hace cinco años. Quienes saben de esto recomiendan aprovecharla y añadirle un segundo tren de refinación para duplicar de este modo su capacidad de generar gasolinas, diesel, turbosina, combustóleo y otros derivados del petróleo. El tren de refinación que ya tiene es, digamos en palabras sencillas, la sección de acabado final del producto. A México, en consecuencia, le saldría mucho más barato añadirle a la planta de Minatitlán ese segundo tren de refinación que edificar en cualquier otro punto una refinería completa de principio a fin.
Tal sería, por ejemplo, el caso de la tercera alternativa: Salina Cruz, Oaxaca, un lugar escogido por los expertos gracias a su ubicación estratégica, ya que las gasolinas y demás combustibles que allí se fabricaran podrían abastecer a toda la costa mexicana del Pacífico y contribuir al ahorro interno en la medida en que disminuirían los gastos de envío desde la costa del Golfo.
¿Por qué, se preguntan los sabios, Calderón se ha tardado tanto en iniciar la obra de la nueva refinería o, más aún, por qué se negó desde el principio a montar las tres refinerías que México requiere para dejar de importar gasolinas totalmente? La respuesta es obvia: aunque represente una inmensa sangría económica para el país, la compra de combustibles en el extranjero es un fantástico negocio para la mafia incrustada en el gobierno, en la industria paraestatal y en las empresas que a ésta sirven en la materia.
Desde los más altos niveles del Ejecutivo, pasando por Pemex y terminando en los contratistas que lo surten, la desaparición de la compra de gasolinas importadas significaría la pérdida de jugosas comisiones y mordidas que van a dar a cuentas secretas y multimillonarias en dólares.
Lo mismo sucede con el gas natural. Cada 24 horas Pemex quema un millón de pies cúbicos de este combustible en el megayacimiento de Cantarel y, en ese mismo lapso, adquiere 750 mil pies cúbicos en Altamira, Tamaulipas, y cerca de Tijuana, Baja California, a las empresas British y Sempra. La razón por la cual quema ese gas en el mar de Campeche es que, durante el sexenio de Marta Sahagún de Fox, Pemex inyectó nitrógeno en Cantarel para aumentar la presión en el fondo de los pozos de modo que el petróleo saliera más rápido. Sin embargo, el nitrógeno contaminó el gas natural, y los tecnócratas a las órdenes de la mafia panista, en vez de instalar una planta que separe el gas del nitrógeno, resolvieron simplemente quemar el gas… y comprarlo en la frontera norte. ¿Por qué? Porque para ellos también es un gran negocio, igual que el de las gasolinas importadas.
Si el principal derivado del petróleo en el mundo es la guerra, como decía Fontanarrosa, en México lo es la corrupción. Véase el caso del yacimiento de Chicontepec, donde el ingeniero Francisco Garaicochea, premio nacional de Ingeniería Petrolera, descubrió el siguiente absurdo que, el pasado miércoles, durante la conmemoración del 71 aniversario de la nacionalización de la industria, denunció Octavio Romero Oropeza, secretario para la austeridad republicana del gobierno legítimo de López Obrador.
Garaicochea demostró que, en 2007, el costo de producción de cada barril de petróleo extraído en Chicontepec era de 134 dólares, mientras su precio de venta era apenas de 62, lo que ocasionaba una pérdida de 72 dólares por barril. Vaya negocio, ¿no? Los únicos que obtuvieron fortunas con tales contratos fueron los ricos empresarios extranjeros, que cobraron por la perforación y extracción, y sus socios metidos en la industria nacional, dijo Romero Oropeza.
El gobierno (o lo que sea) de Calderón acaba de revelarnos que el paleocanal de Chicontepec es un yacimiento mucho mayor que Cantarel, pero tiene un problema: el petróleo que contiene se encuentra a una profundidad tal que ninguna tecnología existente en el mundo puede alcanzarlo y, según cálculos conservadores, pasarán varias décadas antes de que inventen los popotes capaces de succionarlo y traerlo a la superficie.
No obstante, ese campo ya fue concesionado a diversas firmas foráneas, que seguirán cobrando por chupar lo que puedan, a sabiendas de que cada pozo de Chicontepec tiene una producción inicial de 150 barriles diarios que, a los pocos meses, se reduce a 15. Por ello, Calderón y su director general de Pemex, Jesús Reyes Heroles, han puesto en marcha un programa para perforar 16 mil pozos, a razón de mil 200 por año, durante 14 años, y lo harán, cueste lo que cueste, aun teniendo en cuenta que, cada día, 750 pozos de Chicontepec producen lo mismo que dos de Cantarel.
Como salta a la vista, mientras esta banda de asaltantes de las riquezas públicas se mantenga en el poder, el país no podrá comenzar a levantar cabeza. Hay que echarlos. Urge, es obvio…

Mañana, todos al Zócalo

El problema es quiénes y cómo van a sacar a Calderón del poder para propiciar el surgimiento de la cuarta República. No serán los panistas ni los priístas, cuyos líderes nacionales protagonizaron una vergonsoza reyerta en el cónclave de los banqueros en Acapulco. Tampoco los perredistas, cuyas elecciones internas del domingo pasado resultaron tan asquerosas como si las hubiera organizado el PRI de Salinas de Gortari, aunque en el DF los chuchos perdieran 14 de 16 delegaciones, tragando ríos de sopa de su propio chocolante mediante la compra de votos y el reparto de despensas. Sin partidos políticos confiables y con el instituto de la felación electrónica (ife) de rodillas ante Televisa, la vía electoral está cancelada por el momento y el abstencionismo del 5 de julio será histórico. Para colmo, Estados Unidos continúa acumulando tropas en la frontera norte y el narco sigue siendo el rey. La única salida viable que tiene México –y el que sepa de otra que avise– es el movimiento de López Obrador, que mañana se reúne otra vez en el Zócalo para definir nuevas acciones.






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domingo, 15 de marzo de 2009

DESFILADERO

¿Vienen los marines a invadirnos?
Sarkozy pide sangre
AMLO: 150 mil kilómetros después.

Jaime Avilés
La Secretaría de Relaciones Exteriores informó que un grupo de empresarios pagó la estancia del presidente francés Nicolas Sarkozy y su esposa en una playa del Pacífico mexicano, previa a sus actividades oficialesFoto Ap V aya semana: mientras 5 mil soldados entraban a Ciudad Juárez y cometían las primeras desapariciones de civiles, cuyos familiares todavía no atinan a denunciarlas porque no saben si callando lograrán que se los devuelvan más rápido, llegaron a México, por una parte, el jefe del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos, Michael Mullen, la bellísima ex amante de Mick Jagger, Carla Bruni, casada ahora con el enano maligno que funge como presidente de Francia, y, por vía electrónica, persistentes declaraciones del director de Inteligencia del gobierno de Obama, Denis Blair, y del vicepresidente estadunidense, Joseph Biden. Desde el pasado viernes –ayer se cumplieron ocho días–, cuando Michael Mullen se reunió en privado con los secretarios de Defensa y Marina, para exponerles la necesidad de realizar acciones conjuntas con los marines dentro de territorio mexicano –lo que en español responde al nombre de invasión militar–, en círculos políticos que manejan información privilegiada se rumoraba que de seguir la ola de asesinatos, secuestros y combates entre narcos, policías y soldados a cualquier hora del día, algunas ciudades, empezando por las fronterizas más candentes, serían declaradas en estado de emergencia, esto es, privadas de garantías individuales, con toque de queda, sin libertad de reunión, etcétera. A demostrar la urgencia de aplicar tales medidas se dedicaron, toda la semana, desde Washington, Denis Blair y Joseph Biden. Este último, incluso, se jactó de que cuando los marines y el ejército colombiano combatieron juntos contra el cártel de Cali los resultados fueron excelentes. Si, tan excelentes que el narcotráfico de aquel país trasladó sus negocios al nuestro, donde ahora la mafia mexicana es la sexta más peligrosa del mundo y controla vastas extensiones del territorio nacional, pese a lo que diga Gómez Mont, que no controla ni su propia lengua. Acosado por sus aliados estadunidenses –que no quitan el dedo del renglón–, Calderón debió tragarse vivo el sapo de la visita de Nicolas Sarkozy, quien llegó al Teotihuacán de Peña Nieto con la obsesión de liberar, de una forma o de otra, a Florence Cassez. Como si en la agenda de México y Francia no hubiera asuntos más importantes, Sarkozy convirtió el de la secuestradora francesa en tema del más alto nivel y presionó a la caricatura de gobierno calderónico con todo, incluso exigiendo desde el Senado que México envíe tropas a las guerras imperiales del primer mundo a través de la ONU y (¿por no excarcelar a la señorita Cassez?) pague el precio de la sangre de sus soldados. ¡Vaya tipejo! Lo más admirable del caso fue que nadie se levantó a recordarle que, con excepción del Escuadrón 201, México nunca ha enviado tropas al exterior para atacar a otros países, pese a la invasión francesa de 1862 y las más de 200 intervenciones militares estadunidenses que hemos sufrido de 1776 a la fecha (más las que se acumulen en estos días). Ni el PRI, ni el PRD, ni Muñoz Ledo, que se declaró viejo amigo de Sarkozy le pararon el alto, avisándole que todavía existe una Ley Federal de Neutralidad que nos impide participar en aventuras militares (o permitir que ingresen marines a ayudarnos). Pero sabiendo, sin duda, que alrededor de 80 mil soldados mexicanos han desertado en los últimos años (muchos para pasarse al narcotráfico, donde ganan mejor), y sin desconocer las presiones estadunidenses para que se abra la frontera norte a los ejércitos de Obama, con una indelicadeza propia de su patanería, el mandatario francés, sediento como vampiro, pidió la sangre de nuestros soldados, y toda la clase política le aplicó la ley del hielo, sin ninguna excepción. Por suerte, nada, ni la impertinencia de Sarkozy, ni la amable oferta de tropas invasoras del Pentágono ni la inclusión del Chapo Guzmán en la lista Forbes de los hombres más ricos de México, nada empañó el éxito del documento, dividido en cinco partes, que Andrés Manuel López Obrador publicó en este diario para dar a conocer una brevísima y apretada síntesis de su gira por 2 mil 38 municipios a lo largo de casi 150 mil kilómetros recorridos por tierra durante 430 días, toda una hazaña que lo convierte en el dirigente social mejor informado de lo que sucede, metro a metro, en el país que no ve la clase política y que por eso no lo comprende ni sabe cómo sacarlo del hoyo en que sus medidas importadas de Chicago y Davos lo han hundido. Presos de Atenco, ¡libertad! Pasado mañana, a las seis de la mañana, bajo la mole del Monumento a la Revolución, habrá una importante reunión a la que están invitados todos los que se sientan personalmente ofendidos por el tema. Decenas de millones de mexicanos acudirían a ella si pudieran. Se trata de un encuentro, convocado por el obispo emérito de San Cristóbal, don Samuel Ruiz; el de Saltillo, Raúl Vera; el padre Miguel Concha, el filósofo Luis Villoro, el historiador Adolfo Gilly, el poeta Carlos Montemayor, los actores Daniel Giménez Cacho, Diego Luna, Jorge Zárate, Demián Bichir; las actrices Ofelia Medina, Julieta Egurrola y Ana Francis Mor; el trovador Manu Chao, el Comité Cerezo, el cantante de Café Tacuba, Rubén Albarrán, y muchas personalidades y organizaciones más, para emprender un viaje hacia el penal de máxima seguridad del Altiplano (antes La Palma) en el estado de México, donde permanecen recluidos, prácticamente a cadena perpetua, tres de los 13 dirigentes del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra, que le echaron a perder a Vicente Fox el negocio del aeropuerto en San Salvador Atenco y que ahora, en represalia, viven tras las rejas desde la represión brutal de mayo de 2006, que las momias de la Tremenda Corte bendijeron hace unos días para agregarle una onda más al copete de piedra de Peña Nieto. El blog de Selva ¿Quieren regalarse unas horas de gran placer? No tendrán que pagar sino el costo de la electricidad que consuman su computadora y la lámpara que los alumbre. Todo lo que necesitan es teclear http://selvahernandez.blogspot.com y al darle clic al ratón entrarán en un mundo concebido por el buen gusto, la delicadeza, el arte del diseño gráfico, el conocimiento profundo del oficio de hacer libros y ex libris, esos pequeños signos distintivos en forma de sellos o dibujos que nos avisan que tal volumen pertenece a tal persona. Hablar más de esto sería quitarles un tiempo que deberían emplear ya en comprobar que esta incitación a visitar el blog de Selva Hernández, por exagerada que parezca, se queda corta. Y ya que la alegría todavía es posible, a pesar de Calderón, Sarkozy y los marines, que a la mejor ya vienen, esta noche regresa al escenario de Ruta 61 (Baja California casi esquina con Nuevo León) la superbanda blusera Vieja Estación, que está sonando mejor que nunca. Quedarse a disfrutar con ellos hasta que en las ventanas se pinten las del alba, como decía Alejo Carpentier, será el mejor pretexto para no ir, mañana, a votar en las internas del PRD, que marcarán el inicio del colapso electoral del sistema político en su conjunto. ¡Presos políticos de Atenco, libertad! Para cominicarse con esta columna jamastu@gmail.com http://www.jornada.unam.mx/2009/03/14/index.php?section=opinion&article=004o1pol__________________________________________________

domingo, 8 de marzo de 2009

Desfiladero

Dólar que entre, dólar que se irá
Más sobre el pacto Calderón-Gordillo


Jaime Avilés, La Jornada, 7 de mar 09
Desde que se inició la corrida especulativa contra el peso, en octubre, el Banco de México ha subastado clandestinamente –ya podemos imaginar a quiénes– 22 mil 500 millones de dólares, con lo que nuestras reservas internacionales han sufrido una pérdida de 25 por ciento. Son datos oficiales, no lo olvidemos. Y como el anonimato encubre a los magnates que trasladaron esos dólares de las arcas públicas a sus cuentas privadas, es legítimo sospechar que, entre otras cosas, la devaluación de nuestra moneda servirá para que Roberto Hernández vuelva a adquirir Banamex.
¿Por qué no?
Además, de acuerdo con el propio Banco de México, dólar que caiga este año en el sombrero de Hacienda, por concepto de la venta de petróleo o por la contratación de nueva deuda externa, será vendido inmediatamente a los misteriosos compradores de las divisas de nuestras reservas en el momento que lo deseen. Cálculos oficiales estiman que de este modo saldrán a subasta secreta otros 19 mil millones de dólares. Para diciembre, los especuladores se habrán embolsado 41 mil 500 millones de dólares y el peso estará, por decir algo, ¿a 20 por uno?
¿Qué significa esta nueva jugada defensiva, concebida por el equipo de genios financieros que rodea a Felipe Calderón? ¿Que nuestras reservas, disminuidas en una cuarta parte, ya no se achicarán más porque ahora, en vez de seguir ordeñándolas, Guillermo Ortiz venderá a los especuladores los dólares frescos que entren por concepto de petróleo y nuevas deudas? ¿Y eso es bueno o es malo?
A lo mejor bueno, porque el país –ese concepto abstracto, sin rostro ni estómago– conservará los 80 mil millones de reservas internacionales que dicen que tenemos y que si no se invierten no sirven para nada, pero también seguramente será malo, por no usar la expresión malísimo, en la medida en que el producto de la renta petrolera no se destinará, ni de broma, a la reactivación económica y por lo contrario agudizará el estancamiento en que nos encontramos hundidos, con el agua cada vez más arriba del cuello.
¿Debemos suponer, ante lo anterior, que entonces Calderón no construirá la nueva refinería que prometió en el momento más álgido de la batalla contra la privatización de Pemex? ¿En serio? No hay que ser un experto en finanzas públicas, ni siquiera un cliente asiduo del restaurante Arcángeles, de la Asociación de Bancos de México, donde a menudo comen Agustín Carstens y los ministros de la Tremenda Corte, para anticipar que este año, en materia económica, el gobierno del presidente del empleo no va a permitir que se mueva una hoja.
Todo seguirá estrictamente igual… hasta que el sistema político se derrumbe. No habrá un plan de emergencia como el que propone Andrés Manuel López Obrador, y que consiste en reducir a la mitad los salarios, comisiones, bonos, servicios médicos y demás privilegios de los altos funcionarios públicos, para obtener una bolsa de 200 mil millones de pesos que permitiría apoyar al campo, bajar los precios de las gasolinas, el gas, la luz y el diesel; fortalecer a las pequeñas y medianas empresas, ampliar la protección a los ancianos e incrementar las becas y los desayunos escolares a los jóvenes y los niños.
No habrá nada de eso. Los togados de la Tremenda Corte seguirán cobrando sus 600 mil pesos mensuales, igual que los magistrados del tribunal electoral y los consejeros del IFE que a la hora de la hora siempre no echaron para atrás su superaumento de sueldo. Los legisladores continuarán percibiendo sus 400 mil pesotes al mes, y Calderón y sus secretarios, con esos suelditos grotescos de menos de 200 mil pesos mensuales, tendrán que intensificar su participación en negocios privados fuera de sus horas de trabajo, para no quedarse atrás.
Elba Esther, incontenible
Si nada va a cambiar en la política, entonces todo va a empeorar en la economía y en la sociedad. Quienes mantienen los ojos cerrados y se aferran a sus insultantes privilegios, deben saber o presentir que el gusto va a durarles poco. La enorme burbuja del descontento popular va a estallar muy pronto. Porfirio Muñoz Ledo, el domingo pasado en la Feria del Libro de Minería, estimó que el régimen de Calderón se desplomará, a más tardar, el año próximo. Ojalá, agregó, ello ocurra de manera pacífica y por la vía de la revocación popular de su cargo.
Todo marcha con ímpetu en esa dirección. Hace dos semanas esta columna reveló la existencia de un pacto entre el hombrecito de Los Pinos y la profesora Elba Esther Gordillo, concertado por el secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont, en términos muy concretos. La líder vitalicia del sindicato de maestros conseguirá los votos necesarios para que el PAN quede bien representado en el Palacio Legislativo de San Lázaro y, a cambio, Calderón le permitirá designar a los nuevos magistrados del Tribunal Federal de Conciliación y Arbitraje, que regularán las relaciones laborales entre el gobierno federal y los trabajadores inscritos en el apartado B. En otras palabras, Elba Esther no sólo controlará a los cientos de miles de afiliados al SNTE, sino a todos los burócratas del país.
Organizaciones ciudadanas independientes, que desde ahora observan ya los avances (o más bien retrocesos) del proceso electoral que culminará el domingo 5 de julio, aseguran que, en efecto, doña Elba Estéril anda muy activa entre los gobernadores priístas… ¿amarrando votos para el PAN? Eso es algo que a nadie le consta. Sin embargo, dentro del tribunal, quien está preparando la llegada de los nuevos protegidos de Gordillo es el magistrado representante de los trabajadores de la primera sala, Jorge Hernández Castillón, que proviene del magisterio de Jalisco.
Y el que allí se encarga de la venta de plazas es David Duque –a quien Desfiladero ubicó erróneamente en la secretaría particular de Los Pinos, cuando la verdad es que trabaja en una dependencia del mismo nombre, pero dentro del tribunal–, y mantiene comunicación permanente con la tenebrosa profesora chiapaneca. Ay, nanita…

Termina la gira de AMLO
Pasado mañana, lunes, en Tamazula, Durango, el presidente legítimo de México culminará su gira por los 2 mil 38 municipios de régimen de partido que existen en el país.

El 18 de los corrientes encabezará un mitin frente a la estatua de Lázaro Cárdenas en Eje Central, para examinar el estado que guarda la lucha contra la privatización de Petróleos Mexicanos, y el domingo 22, en el Zócalo, presidirá una nueva asamblea de la Convención Nacional Democrática. Mientras tanto, en las casas del movimiento defensor de la economía popular –busque la correspondiente a su delegación o estado en http://www.casasdelmovimiento.blogspot.com/–, ya están dando asesoría jurídica gratuita a quienes, en protesta contra la usura, dejen de pagar los intereses de sus tarjetas de crédito a los bancos…
jamastu@gmail.com

sábado, 29 de noviembre de 2008

DESFILADERO

Jaime Avilés

Sábado nov. 08
■ Mientras la derecha se reorganiza para 2009, ¿qué debe hacer la izquierda?

Ahora resulta que la misión estratégica de Luis Felipe Bravo Mena como embajador de México ante el Vaticano consistió en eliminar las trabas que impedían la boda religiosa de Marta Sahagún con Vicente Fox. Fuentes de toda confianza aseguran que lo más difícil para los teólogos que arreglaron el asunto no fue desvanecer los vínculos espirituales que unían a la pareja presidencial con sus antiguos cónyuges, sino convencer a la Santa Sede de que autorizara el nuevo matrimonio, pese a que tanto la dama como el caballero pecaron masiva y compulsivamente contra el mandamiento que ordena: “No robarás”. Y peor aún, no expresaron la menor señal de arrepentimiento.

Pero, bueno, conseguida al fin la titánica hazaña, Bravo Mena llega a Los Pinos a trabajar como secretario particular de Felipe Calderón, en representación del Yunque y de Fox. En el sexenio pasado, otro yunquista de altos vuelos, el sinaloense Emilio Goicoechea, ocupó la misma oficina y desempeñó las mismas funciones, pese a que una revista puso en evidencia sus negocios con el cártel de su tierra natal, e incluso publicó fotos viradas al sepia en que el funcionario aparecía en un pueblo de aquella entidad posando junto a importantes capos de una poderosa empresa distribuidora de sustancias ilícitas.

La incorporación de Luis Feyunque al círculo íntimo de Los Pinos, bajo la obvia tutela de Fox, protector de Goicoechea, ocurre justo cuando, por todas partes, se multiplican los dedos que señalan a Genaro García Luna, el súper policía favorito de Calderón, como aliado del cártel de Sinaloa en el más alto nivel de la pirámide del “gobierno”. Y Calderón ha salido a defenderlo, o más bien a blindarlo de impunidad absoluta, con una actitud idéntica a la que empleó una y otra vez para “proteger” a Mouriño de las acusaciones en su contra, con los resultados de todos conocidos.

Entre tanto, el que se va, pero no se aleja de Los Pinos, es el pálido y discreto César Nava, o Nada, como también lo llaman, que intentará, según sus propias palabras, buscar una diputación federal y la coordinación de la bancada panista en San Lázaro para el próximo trienio. La jugada no puede ser más obvia. En 2002, cuando Calderón era director del Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (Banobras), Nava fungía como abogado general de Petróleos Mexicanos y participó en un fraude multimillonario, en combinación con la presidencia municipal de Coatzacoalcos, Veracruz.

Ese pequeño gobierno local demandó a Pemex por una cifra astronómica, reclamándole el pago de impuestos atrasados, y Nava contrató al mismo bufete de litigantes que el municipio había escogido para entablar la querella. En los anales del derecho mexicano está asentado que el caso se resolvió en tiempo récord tal vez porque los apoderados legales del acusado y del acusador trabajaban para el despacho Abogados Internacionales SC.

De la jugarreta todos salieron ganando, especialmente Emilio Baños Urquijo, suegro de César Nava y accionista de la firma Grupo Básico Mexicano, que tras el arreglo entre Pemex y el municipio obtuvo milagrosamente el dinero que necesitaba para participar en la licitación de un contrato para excavar un túnel por debajo del río Coatzacoalcos, que agilizara el tráfico de autos y camiones en ese tramo de la supercongestionada carretera de Campeche a Veracruz.

Grupo Básico Mexicano ganó el concurso y Felipe Calderón, en su último acto como director de Banobras, aprobó un crédito de hasta por 2 mil millones de pesos para financiar la obra. Seis años después, el túnel de Coatzacoalcos es todavía un “proyecto”, pero la empresa de Baños Urquijo adquirió el derecho de cobrar peaje a todos los vehículos que pasen por allí. César Nava tratará de “ampliar” desde San Lázaro la reforma de Pemex y legalizar la explotación del uranio, pero antes, durante su campaña, tendrá mucho que decir sobre la megatransa de Coatzacoalcos.

¿Ni un voto al PRD?

Mientras el desvencijado “gobierno” de Calderón reorganiza sus mermadas filas, y los capos del Poder Legislativo, don Patrone y don Beltrone, afinan su alianza con Fernando Gómez Mont, el abogado de las grandes famiglias del hampa mexicana que ahora despacha como secretario de Gobernación y recibe instrucciones de Salinas de Gortari para tratar de pacificarlas a todas, el ala derecha del PRD se desvive por ponerse a la altura de las circunstancias.

En este caso, el esfuerzo le correspondió a Leonel Godoy, el “democrático” gobernador de Michoacán, que el jueves reprimió por tierra y por aire una marcha de estudiantes normalistas de Tiripetío, que se dirigían a Morelia a protestar contra la reforma educativa. Pero mientras los garrotes y los gases caían a mansalva sobre los muchachos, Gerardo Fernández Noroña y María Fernanda Campa Uranga presentaban su renuncia al PRD en rechazo a la imposición de Jesús Ortega como “presidente” de ese partido.

Al igual que la semana pasada, no pocos lectores de Desfiladero mandaron sus opiniones al respecto, sin quitar el dedo del renglón. En el espacio de El Patín del Diablo (http://patindeldia.blogspot.com) ya se pueden leer las ideas y propuestas de David Reyes, Luis Armando Valenzuela, Cleotilde Prado, Álvaro Barragán González, Jorge Juárez Pagaza, José Luis Laconti, Marcos Gustavo Castro, jk, luifer, María de los Ángeles Toquero, Gonzalo Martínez, Armando Arias, Juan Bosco García Cantú, Javier Sánchez Franco, Fidencio Díaz Oropeza, Fidel Villalvazo Pulido, Ramsés Ancira, Fredy López Moreno, Francisco Pérez, Hipólito López, Enriqueta Espinoza, Salvador González, Andrés Escoto, Francisco Juárez, María Elena Martínez, Rubén Díaz Orozco y David Cortés.

Ellas y ellos expresan las inquietudes que palpitan en las bases del movimiento de Andrés Manuel López Obrador, el cual, por su parte, a lo largo de esta semana logró definiciones estratégicas ante los comicios de 2009 y la mafia de los chuchos. En la ciudad de México, por ejemplo, el PRD que dirige Alejandra Barrales participará con sus colores y presentará candidaturas respaldadas por el Partido del Trabajo y Convergencia, pero no le dará posiciones a nadie de Nueva Izquierda.

¿Y en el resto del país? Esta es la pregunta que se pone a consideración de ustedes a partir de hoy, para que la piensen y envíen sus respuestas, si desean verlas publicadas aquí el sábado entrante: ¿en el resto del país, los candidatos del movimiento deben competir sólo bajo las siglas del PT, Convergencia y el Partido Revolucionario de los Trabajadores que acaba de unirse al FAP? Si lo anterior es correcto, ¿López Obrador y Alejandro Encinas deben llamar a no darle, fuera de la ciudad de México, ni un voto al PRD para que el IFE no tenga más remedio que rebajar los recursos económicos de los chuchos?

Manden sus comentarios a la dirección jamastu@gmail.com, y si les gusta el cine-cine no se pierdan Lake Tahoe, la nueva de Fernando Eimbcke, el de Temporada de patos, con guión de Paula Marcovitch y edición de Mariana Rodríguez. Toda una joya.

sábado, 9 de agosto de 2008

DESFILADERO

Jaime Avilés
LJ,9 AGOSTO 08
■ Descartado Graco, el PRI ofrece a Navarrete la presidencia del Senado
Mañana se realizará en siete estados la consulta sobre la propuesta de reforma a Petróleos Mexicanos que dio a conocer Felipe Calderón. Por medio de Claudia Sheinbaum, el gobierno legítimo de Andrés Manuel López Obrador convocó a los integrantes del Movimiento Nacional en Defensa del Petróleo a concentrarse el próximo domingo 31 de agosto en todas las plazas públicas del país. El anuncio, hecho el pasado lunes en la casona de la calle San Luis Potosí, detalló que en la ciudad de México la reunión se llevará a cabo ante el Monumento a la Revolución. De tal suerte quedó eslabonada una secuencia de cuatro acciones específicas contra la privatización de Pemex. El reloj ha abierto una cuenta regresiva y marca los días que faltan para el eventual estallido de una crisis política de consecuencias impredecibles.
La primera de esas cuatro acciones es la consulta ciudadana que se va a celebrar mañana en los estados de Puebla, Tabasco, Oaxaca, Campeche, Yucatán, Quintana Roo y Colima sobre las propuestas de Felipe Calderón. Iba a ser también en Chiapas, pero numerosas dificultades organizativas en la entidad que gobierna el panista de origen priísta con camiseta perredista, Juan Sabines, la aplazaron otras dos semanas. Por lo tanto, la segunda acción será la etapa final de la misma consulta, prevista para el domingo 24 de agosto en Chiapas y los estados del norte.
Una vez que el ejercicio concluya, el grupo de trabajo integrado, a petición de López Obrador, por una variada gama de sabios, científicos, técnicos, intelectuales y políticos opuestos a la venta de la industria petrolera dará a conocer su propia iniciativa para la transformación de Pemex entre el lunes 25 y el viernes 29. Así, la presentación de ese proyecto, que van a defender en las cámaras los legisladores del Frente Amplio Progresista, será la tercera acción de la cadena, previa a la concentración de fuerzas en las plazas públicas de todo el país, sólo unas horas antes del arranque del nuevo periodo ordinario de sesiones en las cámaras de Senadores y de Diputados.
Éste, en resumidas cuentas, es el cronograma opositor. En el bando opuesto, la Comisión de Energía del Senado comenzó a estudiar las iniciativas calderónicas y se declaró en “sesión permanente” para impresionar a los ingenuos. Al mismo tiempo, los líderes del PRI y del PAN, Beatriz Paredes y Germán Martínez, volvieron a reunirse con el del PRD, Guadalupe Acosta, esta vez en Pachuca, donde anteayer, como registró la nota de Carlos Camacho, corresponsal de La Jornada en Hidalgo, “acordaron apoyar la reforma, sin especificar” cuál, si la de Calderón, la de Manlio Fabio Beltrones o una surgida de la fusión de ambas, que algunos conocen ya como la ley Calbeltrón.
Pero mientras los legisladores analizaban la cosa y los timoneles de los partidos posaban juntos para dar certeza a los impacientes empresarios españoles, que no ven la hora de añadir las siglas de Pemex a las de Repsol, el senador perredista Carlos Navarrete comenzó a trabajar con ahínco para obtener el respaldo de sus compañeros de bancada. El motivo es el siguiente: luego de descartar la opción Graco Ramírez, el PRI ofreció a Navarrete la presidencia del Senado y éste de inmediato se puso a hacer campaña en pro de sí mismo. Hace pocos días desayunó con su colega, la actriz María Rojo, quien a instancias del solicitante le dejó firmada una carta de adhesión. Y, aseguran otros testimonios, habló también con Pablo Gómez.
Hay, al respecto, una explicación muy sencilla: para agilizar la privatización de Pemex, los priístas de la casona de Xicoténcatl pretenden convertir a Navarrete en su propia Ruth Zavaleta. Ello, claro, en obvia alusión a la metamorfosis que experimentó la legisladora guerrerense, quien llegó a San Lázaro con los votos de los seguidores de López Obrador pero se dedicó a hacer la política de Calderón y la derecha panista a partir del momento en que un acuerdo de cúpula la convirtió en presidenta de la Cámara de Diputados. Navarrete, calculan ahora los allegados a Beltrones, tal vez no caerá tan bajo, pero al menos se verá impedido a volver a tomar la tribuna, si la polarización del conflicto obliga al Movimiento Nacional en Defensa del Petróleo a adoptar soluciones extremas.
Los senadores perredistas carecen del mínimo de escaños (25 por ciento) para ocupar la Junta de Coordinación Política de esa cámara y tampoco tienen derecho, por lo mismo, a hacerse de la presidencia. Sin embargo, ésta puede ser suya si así lo acepta la bancada del PRI, cosa que en este momento no desea Beltrones por dos motivos muy simples: uno es que el presidente del Senado, en realidad, carece de poder si no tiene a su disposición una mayoría efectiva –en este sentido, ese privilegio, hoy por hoy, es del ex gobernador de Sonora, quien aún vacaciona en Europa–, y dos, una de sus funciones obligatorias es la de llamar a las fuerzas del orden para que repriman disturbios dentro del recinto. Así pues, para ello, ¿quién mejor que el buenazo de Navarrete?
Antes de ser elevado a tan discutibles alturas, Navarrete deberá esperar a que se resuelva otro conflicto: el de los senadores panistas leales a Santiago Creel, quienes hace pocos días enviaron una carta a Los Pinos para exigir a Felipe Calderón que deje de maniobrar a través de Gustavo Madero, su coordinador parlamentario, en contra del ex secretario de Gobernación, quien por su parte no quiere dejar la presidencia del Senado. No olvidemos que Creel fue sometido a degüello, al menos en grado de tentativa, cuando las encuestas del primer círculo del felipato revelaron que era el panista con mayor grado de aceptación entre la gente de a pie.
Por lo pronto, Ruth Zavaleta llega dentro de unas horas a la capital de Tabasco para escuchar con toda atención el informe de labores del diputado panista Juan José Rodríguez Prats en un solemne acto dominical al que asistirá también el gobernador Andrés Granier. Nadie descarta que en realidad la casi casi ex presidenta de los diputados aprovechará su visita a la tierra natal de López Obrador para volver a descalificar la consulta, honrando así el ya tres veces desmentido pacto Zavaleta-don Beltrone, que con la tentadora oferta que acaba de recibir Carlos Navarrete sigue dando pruebas de su indudable existencia.
Otra la constituye el hecho de que, en el Distrito Federal, la delegación Iztapalapa, bastión de René Arce y Víctor Hugo Círigo, es decir, de Nueva Izquierda, tuvo el penúltimo lugar en participación en la consulta de hace 15 días, apenas arriba de la panista Miguel Hidalgo. Mañana se espera que Tabasco, en el mejor de los casos, aporte 100 mil votos más y todavía no se sabe cuántos recogerán los seis estados restantes. Por lógica, el resultado de la segunda fase será aún más pequeño y los levantacejas, desde el lunes, la darán por muerta, urgiendo a que se concrete la privatización ya, con lo que solamente se tensarán más las cosas. Ahora bien, si ustedes desean comunicarse con esta columna escriban a jamastu@gmail.com.

sábado, 2 de agosto de 2008

DESFILADERO 2 agosto 08

Jaime Avilés
■ Llega la vicepresidenta de España a comprar Pemex
■ Beltrones descansa en Europa

Todo cambió en el escenario político nacional tras la consulta del domingo pasado que, en su primera etapa, recibió un millón 793 mil 876 votos. Esta fue blanco de un intenso ninguneo porque contó con la participación de “sólo 2 por ciento del electorado”. Los medios que la satanizan blandiendo ese dígito en forma de cisne, olvidan que ellos representan los intereses de otro 2 por ciento: el de los dueños de cuentas de ahorros que atesoran 75 por ciento del dinero que hay en los bancos del país.
Además, nuestros propietarios y sus levantacejas desestiman que la consulta fue también un censo, y que éste arrojó la nada despreciable cifra de más de un millón y medio de personas dispuestas a pasar a la siguiente fase del plan de defensa del petróleo, si los gobiernos de Felipe Calderón y José Luis Rodríguez Zapatero, con la complicidad operativa de los sectores derechistas del PAN, el PRI y el PRD, y el aplauso unánime de los medios de México y España, insisten en robarse el patrimonio energético de la nación.
Tras la consulta, Guadalupe Acosta Naranjo, presidente golpista del PRD, afirmó que ya no era necesario esperar a que ésta concluyera en el resto del país. Con un prisa idéntica a la de Georgina Kessel, exhortó a dictaminar las iniciativas de Calderón y Manlio Fabio Beltrones, luego de anunciar que su grupo también formularía un proyecto de reforma (escrito sobre las rodillas para salvar las apariencias). En el mismo tono, Ruth Zavaleta, a coro con Héctor Larios, del PAN, llamó a los perredistas a no volver a tomar las tribunas, “porque las amenazas ya no asustan a nadie”.
Hasta allí, todo confirmaba la vigencia del pacto Zavaleta-Don Beltrone, al que esta columna se refirió el sábado pasado, lo que produjo sendas “precisiones” de René Arce, uno de los líderes de Nueva Izquierda (27/07/08), y Jesús Anaya (30/07/08), director de Enlace con Medios de la Coordinación de Comunicación Social del Senado. En sus cartas, ambos “desmintieron” que se hubiera dado una “reunión en lo oscurito”, como divulgó Desfiladero, entre Arce, Manlio Fabio y la presidenta de la Cámara de Diputados, así como “las especulaciones que de esa supuesta reunión derivan” (Anaya dixit). ***
El martes 22 de julio, después de la sesión del debate sobre Pemex, Arce y Zavaleta llegaron al Senado juntos y entraron por la puerta principal de Xicoténcatl. Hay múltiples testigos. Faltaba un día para que Beltrones lanzara su iniciativa de reforma. Como no sesionaba la Comisión Permanente, Zavaleta no tenía nada que hacer en la casona. Allí comenzaron los rumores y las suspicacias. ¿Por qué ambas partes desmintieron que se hubieran reunido si tal no constituye delito? ¿Acaso porque no hay fotos ni videos que los muestren juntos, negociando cosas inconfesables? ¿O porque Arce y Zavaleta por un lado y Don Beltrone por el otro tienen motivos para sentirse muy nerviosos?
En cualquier caso, los hechos políticos hablan solos. En los periódicos de ese martes 22 de julio, Nueva Izquierda pidió, para Ruth, el cargo de Javier González Garza, coordinador de los diputados perredistas en San Lázaro. Después, Zavaleta insinuó que la consulta estaba manipulada porque las preguntas inducían las respuestas y urgió a celebrar un periodo extraordinario, para dictaminar ya las propuestas de Calderón y Beltrones.
En el mismo carril, Acosta Naranjo citó a los líderes del PRIAN para acordar los términos del periodo extraordinario y Graco Ramírez declamó su histórico: “¡Yo sí le creo al PRI”. Luego, en su “desmentido” a La Jornada, Arce convocó a votar en la consulta contra la iniciativa de Calderón, pero no contra la de Beltrones. ¿Qué buscaba él personalmente con su apoyo al líder de la bancada priísta? Lo que el Instituto Electoral del Distrito Federal anticipó anoche: el posible registro de un partido local llamado Agrupación Cívica Democrática, que dirige Raymundo Pérez López, un ex líder de vendedores ambulantes de las calles de Argentina y Colombia, que trabajó como jefe de Planeación, Capacitación y Desarrollo de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, bajo la batuta de Víctor Hugo Círigo, otro capo de Nueva Izquierda, y en combinación con el propio Arce. ¿Quién aportó lo necesario para que Agrupación Cívica Democrática obtenga semejante premio? Beltrones.
Este, mientras tanto, no ha dejado de sufrir descalabros. Si la propuesta de Calderón quedó hecha trizas en los debates senatoriales, la suya resultó un fiasco, pues copió textualmente 28 artículos de la iniciativa panista y es tanto o más entreguista y privatizadora que aquella. La reacción de la gente fue instantánea. El blog www.beltrones.org.mx se llenó de insultos, a tal grado que su administrador descolgó de la red la sección de opiniones del público, como podrá corroborarlo quien se comunique con ese portal electrónico. Sin embargo, si alguien quiere conocer los virulentos comentarios que fueron censurados, ingrese a la dirección electrónica www.eloronegro.blogspot.com y podrá leerlos completos, junto con los elogiosos y los francamente lambiscones.
Si hace dos semanas los medios cibernéticos de la derecha jugaban con la idea de que después de diciembre Beltrones podría quedar como presidente sustituto en lugar de Calderón, hoy el prestigio del senador salinista está en bancarrota. Su propuesta petrolera se fue de tal modo a pique, que funcionarios del gobierno español ni siquiera la mencionaron anteayer cuando externaron su simpatía por la de Los Pinos. Don Beltrone, deprimido, en estos momentos descansa en Europa, a bordo de un crucero de lujo y, de acuerdo con las mismas fuentes que filtraron información sobre su pacto con Arce y Zavaleta, regresará a México el próximo 12 de agosto.
Ahora bien, lo que cambió definitivamente el escenario político nacional y dejó en off-side el multicitado pacto PRI-PRD, es el anuncio de que los intelectuales y los científicos de mayor seriedad y reconocimiento de México lanzarán en breve la propuesta que habrán de defender, en el Senado, el Frente Amplio Progresista, y en las calles, el Movimiento Nacional en Defensa del Petróleo y el gobierno legítimo de Andrés Manuel López Obrador, que el pasado martes reunió a un amplio abanico de sabios y luchadores sociales con ese propósito.
Por lo tanto, ahora hay que impulsar la consulta del próximo domingo 10 en los estados del sur y pedirle enorme prudencia a la vicepresidenta española, María Teresa Fernández de la Vega, que llega mañana con casi todo su gabinete y se va a quedar hasta el miércoles, lo que significa mucha gente y mucho tiempo como para venir a cortar el listón inaugural de la reunión mundial de la ONU sobre el sida. Tal vez sea bueno poner letreros delante del hotel donde se hospede que digan: “Doña Mari Tere: Pemex no está en venta. Calderón no tiene facultades para regalárselo. Y Beltrones menos. Pregúntele al pueblo de México”. Y si quiere comunicarse con esta columna, escriba a jamastu@gmail.com.

*** Las "precisiones" en el Correo Ilustrado del senador René Arce y J Anaya a que se refiere Avilés son las sig:
Precisiones de René Arce:(27 jul 08)
Este sábado 26 en Desfiladero Jaime Avilés realiza absurdas afirmaciones contra la diputada Ruth Zavaleta y contra mí, ya por un imaginario tráfico de influencias o acusando de un supuesto “hablar en lo oscurito” con el senador Manlio Flabio Beltrones, del PRI, sobre la reforma energética. Recurro a mi derecho de réplica para precisar:
Avilés carece de pruebas. Él no acepta que en mi desempeño como senador, perredista y socialdemócrata me distinga el compromiso con el principio de una izquierda moderna que dialoga sin renunciar a principios. En este ánimo me reúno abiertamente con dirigentes de diverso pensamiento, incluidos adversarios políticos, y procuro un diálogo útil, que dignifique y transparente la labor del Legislativo en beneficio de las mayorías del país.
De haber existido diálogo con el senador Beltrones, sería público, pues no tengo nada que ocultar a millones de ciudadanos que me honraron con su voto.
Jaime Avilés, quien pudiera ser un buen columnista, prefiere deslizarse al oficio de calumnista y flaco favor hace a quienes luchamos sin tregua contra la reforma gubernamental que pretende la privatización de Pemex.
Sin distracciones: invito a los ciudadanos a participar en la consulta para decir un NO contundente a la iniciativa de Calderón.
Senador René Arce Islas

y la de J Anaya del 30 de jul:
Precisiones a Desfiladero
Me refiero a la columna Desfiladero del señor Jaime Avilés, de fecha 26 de julio. Al respecto, es necesario hacer algunas precisiones en lo que toca a la información relacionada con el senador Manlio Fabio Beltrones, ya que no corresponde a la verdad.
A lo largo de sus colaboraciones, don Jaime Avilés ha mostrado un estilo mordaz y sarcástico que busca despertar la simpatía de quienes siguen sus entregas, aunque no siempre lo logra y sí, en cambio, ofende y lastima en muchas ocasiones a las personas objeto de su crítica, como en este caso.
No existió jamás una reunión “en lo oscurito” entre el senador Manlio Fabio Beltrones, la diputada Ruth Zavaleta y el senador René Arce, ni previa ni posterior a la presentación de la iniciativa energética priísta, como lo sostiene el señor Avilés, por lo cual son también erradas las especulaciones que de esa supuesta reunión derivan. Lo suscrito por el señor Avilés no corresponde a la seriedad del ejercicio periodístico que en otros géneros lo ha caracterizado.
Soy lector asiduo de La Jornada, en consecuencia de los columnistas que escriben en este diario, y me he percatado de que Desfiladero contiene expresiones de un sector de la sociedad mexicana que comparte puntos de vista de su autor y, por lo tanto, influye en la formación de opinión de sus lectores.
Por respeto a ellos y convencido de su compromiso con la verdad, le solicito tenga a bien publicar esta carta aclaratoria.
Cordialmente.
Jesús Anaya Camuño, director de Enlace con Medios de la Coordinación de Comunicacion Social del Senado

domingo, 27 de julio de 2008

Desfiladero

Jaime Avilés

■ Periodo extraordinario en el Senado: el pacto Zavaleta-Don Beltrone

Antes de lanzar su iniciativa suya de él para la privatización de Pemex, Manlio Fabio Beltrones –o simplemente Don Beltrone– habló en lo oscurito con Ruth Zavaleta y René Arce, capos del gang de traficantes de influencias denominado Nueva Izquierda. Después de ese encuentro, Zavaleta descalificó la consulta popular que arrancará mañana; pidió el cargo de Javier González Garza, coordinador de los diputados del PRD en San Lázaro y, como cereza del pastel, exigió al Senado un periodo extraordinario de sesiones para que se consume, pero ya, la entrega de nuestra máxima fuente de riqueza a intereses particulares.

Además, producto adicional del pacto Zavaleta-Don Beltrone, Guadalupe Acosta Naranjo, presidente espurio del PRD, se entrevistó con Germán Martínez y Beatriz Paredes, líderes del PAN y del PRI, para buscar el modo de sacar, entre los tres, una propuesta de reforma conjunta que logre, por aparente u-na-ni-mi-dad, la privatización de Pemex.

Graco Ramírez, vocero de Nueva Izquierda y secretario de la Comisión de Energía del Senado, quien como candidato al gobierno de Morelos fue acusado de recibir ilegalmente dinero de Pemex para su campaña, se convirtió por su parte en ferviente propagandista de la iniciativa de Don Beltrone. Éste le habría ofrecido, a cambio de su apoyo, nada menos que la presidencia de la Cámara de Senadores, de acuerdo con lo que el franco legislador anda contándole por ahí a sus indiscretas amistades.

Con un entusiasmo rayano en la impudicia, Graco declamó anteayer para los medios: “No comparto las declaraciones ligeras que señalan que (la propuesta beltrónica) es un clon de la de Calderón o una iniciativa construida con el PAN. El PRI está honrando el acuerdo de que discutamos juntas nuestras iniciativas, me lo ha ratificado su coordinador, sus coordinadores. ¡Sí le creo al PRI!”.

Aun cuando, a juicio de Graco, las nueve iniciativas del capo sonorense “en lo esencial no tienden a privatizar Pemex” (en lo sustancial tal vez, pero eso qué importa en comparación con las prestaciones que ofrece el puesto de presidente del Senado), lo cierto es que la “ley Beltrones”, como la rebautizó ayer Luis Javier Garrido, responde “al objetivo de priístas y panistas de destruir Pemex y crear las condiciones para una industria privada” del petróleo, contraviniendo lo dispuesto por los artículos 25, 27, 28 y 131 constitucionales acerca de la soberanía que debe mantener la nación sobre los hidrocarburos y la petroquímica básica.

La propuesta de Don Beltrone coincide en muchos aspectos con la de Calderón: ambas pretenden que Pemex sea una entidad autónoma, que se autorregule y no esté bajo control del Congreso; ambas le ceden asientos en el consejo de administración a los líderes ultracorruptos del sindicato; ambas quieren que las empresas privadas realicen tareas de exploración y sean recompensadas de acuerdo con el volumen de lo que encuentren, y ambas desean repartir “bonos populares” de 100 pesos, para que los tiburones de la Bolsa se lleven también su tajada.

Si la propuesta de Calderón plantea que las grandes petroleras del mundo podrán explorar, extraer, transportar, transformar y almacenar nuestro petróleo aquí en México, la de Don Beltrone dice ¡ah, nononó!, sólo explorar –y de allí se agarra para jactarse de que no es una iniciativa privatizadora, rueda de molino que Graco se tragó completa–, sin embargo, es aún más tramposa e igualmente saqueadora del patrimonio nacional porque concibe mecanismos para que Pemex se divida en múltiples partes, denominadas “empresas espejo”, que estarían a cargo de los gobiernos de los estados, y que dentro de unos años, debido a problemas económicos im-po-si-bles de resolver (como ocurrió con las carreteras, los bancos y casi todas las industrias paraestatales) pasarían inevitablemente a manos de inversionistas nativos y foráneos.

El sábado pasado, Desfiladero expuso su preocupación en el sentido de que la iniciativa del PRI pudiera desvirtuar la consulta popular sobre Pemex. Todo lo contrario. Las dos preguntas que estarán en juego se han ajustado de maravilla a la nueva situación política. La primera corresponde, en concreto, a las cinco propuestas de Calderón, que estarán especificadas en la boleta, y la segunda, “en lo general”, esto es, sin mencionarlas, a las nueve de Don Beltrone.

En una sociedad democrática, panistas y priístas saldrían mañana a votar SI por su propia propuesta (repito: los del PAN por la uno, los del PRI por la dos) y a dejar en blanco la otra, para evitar que sus NO se sumaran a los del pueblo, que en ambos casos se inclinará por la negativa. Pero qué esperanzas: las tres expresiones políticas del salinismo (las dos que forman el PRIAN más Nueva Izquierda) apostarán su radiante energía a un solo propósito: descalificar la consulta, tacharla de sectaria, o de “pobre” (como la adjetivó Carlos Slim, al asegurar que el debate en el Senado había sido “más rico”), desdeñar a sus participantes y continuar con el plan de efectuar un periodo extraordinario de sesiones durante los Juegos Olímpicos, que ya están a la vuelta de la esquina. De allí la “urgente” petición de Zavaleta.

¿Qué se necesita, pues, para que la consulta sea reconocida como exitosa y calme un poco el furor de los privatizadores? En 1995, el EZLN preguntó a los ciudadanos si debía dejar las armas y recogió un millón 300 mil votos. En 1998, Andrés Manuel López Obrador, como líder nacional del PRD, preguntó si el Congreso debía aceptar como deuda pública la magna estafa del Fobaproa. Las urnas recibieron 3 millones de votos. Un año después, el EZLN consultó sobre los derechos de los pueblos indígenas y también recogió 3 millones de votos.

Para ser un éxito, la consulta petrolera debe dejar atrás, por mucho, la barrera de los 3 millones, recabando al menos la mitad de esa cifra mañana, en la primera etapa del ejercicio (que continuará el 10 y el 24 de agosto), cuando se abran las 8 mil mesas receptoras en los estados de México, Veracruz, Tlaxcala, Hidalgo, Morelos, San Luis Potosí, Michoacán, Baja California Sur y Guerrero, donde estarán disponibles 4 millones de boletas para cada pregunta, mientras en el DF habrá casi 6 mil mesas receptoras y 6 millones de boletas por pregunta.

¿Darán buenos resultados el esfuerzo ejemplar de decenas de miles de adelitas y brigadistas, la actividad incesante de los círculos de estudio y los intelectuales, el trabajo tenaz de los artistas de Farándula, los correos electrónicos de tantos voluntarios insomnes, angustiados por la amenaza de perder lo último que nos queda? Mañana por la noche empezaremos a saberlo.
jamastu@gmail.com

sábado, 28 de junio de 2008

DESFILADERO

Jaime Avilés
■ De la discoteca a la privatización: ¿consulta popular o barricadas?
El viernes de la semana pasada, antes, durante y después de la mil millones de veces estúpida tragedia de la discoteca News Divine –que mató a nueve adolescentes, una muchacha policía y otros dos uniformados adultos–, la guerra del narcotráfico produjo 11 muertes: cuatro en Torreón, cuatro en Guerrero y tres en Culiacán. El sábado, mientras la gritería de los medios subía de tono en contra del Gobierno del Distrito Federal, los muertos del narcotráfico fueron en total 20: seis en Sinaloa y 14 más, esparcidos en Guerrero, Durango y Chihuahua.
Entre el domingo, día prácticamente sin noticias en televisión, y el lunes, cuando el linchamiento mediático anti Marcelo Ebrard llegó al clímax, el saldo de la “ola delictiva” fue de 49 muertos: 12 reportados el domingo y 37 confirmados el lunes, aunque muchos de ellos habían fallecido la víspera. El martes, la “cosecha” de cadáveres fue de 13: ocho en Chihuahua, uno en Guerrero y cuatro en Sinaloa, mientras en Culiacán era secuestrado el periodista deportivo José Carlos Campos, hermano de Roy Campos, director de Consulta Mitofsky, casa de encuestas que un día antes afirmara que después de Álvaro Uribe, presidente de Colombia, Felipe Calderón tenía el segundo lugar de “aceptación” entre los “líderes” de América Latina.
El miércoles, el saldo fue de 11 asesinatos: ocho en Sinaloa, uno en la frontera norte (“ayer fue el día menos violento en Ciudad Juárez, ya que sólo fue localizado un hombre sin vida con al menos 17 balazos”, escribió nuestro corresponsal en aquella plaza), uno más en Sonora y otro en el estado de México, mientras en Culiacán era liberado, por fortuna ileso, el hermano de Roy Campos, y en Chihuahua se confirmaba el secuestro de Erika Posselt, cuñada de Silvestre Reyes, presidente de la Comisión de Inteligencia del Congreso de Estados Unidos. La mujer también fue liberada, un día después, gracias al pago de 35 mil dólares de rescate.
Por último, el jueves, los muertos fueron 19: cuatro en Sinaloa, cuatro en Chihuahua, tres en Guerrero, dos en Chiapas, dos en Nayarit, dos en Mexicali y dos en el Distrito Federal. En síntesis, a lo largo de la semana pasada, la guerra entre las bandas del narcotráfico y contra las llamadas “fuerzas de seguridad” ocasionó la muerte de 123 personas. Sin embargo, ¿de qué hablaron y siguen hablando, obsesivamente, los medios? De la tragedia en la discoteca, que escudriñaron desde todos los ángulos, como acostumbran cuando analizan los juegos de futbol.
Una sola pregunta: ¿por qué no examinan con la misma “profundidad” la carnicería desatada, entre otras cosas, por la “política” de Calderón hacia el narcotráfico? He aquí algunas pistas: “México se ubica en el sexto lugar en delincuencia organizada en el mundo; las mafias mexicanas operan en 38 naciones y controlan entre 50 y 60 por ciento de los gobiernos municipales del país”, asegura Eduardo Buscaglia, asesor de la ONU sobre temas del narcotráfico.
Buscaglia ha repetido en diversos foros que las empresas de las drogas ilícitas se vinculan con los políticos para ayudarlos a convertirse en diputados, alcaldes, gobernadores, etcétera; a cambio, éstos les permiten actuar dentro de los territorios que administran, hasta que los papeles se invierten y el dinero y las armas del narcotráfico toman el control de la policía y de las calles. Pero, han dicho otros expertos, los problemas se multiplican cuando los funcionarios “venden” la ciudad o el estado que “gobiernan” a dos cárteles al mismo tiempo, como ha ocurrido, desde el sexenio de Fox, en Tamaulipas, Nuevo León, Chihuahua, Michoacán, Guerrero, Oaxaca, Durango y tantas más.
Para Calderón la naturaleza del problema es otra, de acuerdo con lo que dijo el viernes de la semana pasada (La Jornada, 20/06/08, p. 16) en Aguascalientes: “los criminales ya no sólo trafican la droga a Estados Unidos, sino que buscan crear un mercado en territorio mexicano”. ¡Oh! ¡Qué revelación! Si el “jefe” de las fuerzas federales ignora que en México hay un gigantesco mercado de drogas; si no sabe que los cárteles mexicanos exportan a 37 países, aparte de Estados Unidos; si desconoce que nuestra mafia va en sexto lugar en el campeonato mundial del crimen organizado, debajo de la rusa, la china, la colombiana, la libanesa y otra que se me escapa; y si no percibe que la mitad de los municipios están en manos de narcotraficantes, la verdad está perdido. ¿Usted aprobaría que un hombre así vendiera nuestra industria petrolera a un puñado de empresarios españoles para supuesto beneficio de usted mismo? Pero no nos desviemos del asunto.
Lo peor de todo no es que haya un gobierno incompetente, irresponsable y corrompido hasta la médula, sino que los medios no cumplan su función más importante, que es la de vigilar al poder para corregirlo mediante la crítica. Regresemos entonces al caso de la discoteca. Marcelo Ebrard tiene la mano muy pesada. Y se le nota. La rudeza, muchas veces innecesaria, fue el signo distintivo de la policía capitalina cuando estuvo bajo su mando (y si no que le pregunten a los travestis de Brigada Callejera, que hoy luchan por la aprobación de una ley que permita la fabricación de antirretrovirales genéricos). Esa brusquedad se vuelve palpable ahora, cuando como jefe de gobierno repara una avenida: mete las máquinas, corta el tráfico y provoca embotellamientos que podrían evitarse.
Esa falta de delicadeza –manifiesta en las agresivas luces de las torretas de las patrullas, que de noche lesionan el cerebro de automovilistas y peatones, pero no sirven para disuadir al hampa– se convirtió en auténtica brutalidad durante el episodio de la discoteca, que puso de relieve, sobre todo, un hecho cultural nacido de la pobreza, el desamparo y la ignorancia de los jóvenes y sus padres; la corrupción del delegado Chíguil y del dueño del antro, y la estupidez de los policías que planearon y llevaron a cabo una captura de reses sin pensar un segundo que estaban arreando a seres humanos.
¡Cárcel a Chíguil, al empresario, al jefe del operativo y a los agentes que después pasearon y vejaron a decenas de muchachas! Pero, ojo, de allí a la renuncia de Joel Ortega hay un abismo. Si Ebrard le entregara la Secretaría de Seguridad Pública a Calderón, éste pondrá allí a alguien que, dentro de unos meses, “fracasaría” de tal modo que se vería “obligado” a pedir la presencia del Ejército en las calles del DF. ¿Alguien quiere retenes militares en Insurgentes?
En descargo de Ebrard debe subrayarse que ha sido el gobernante más leal, en todo sentido, al proyecto de nación que encabeza López Obrador y a quienes lo eligieron como jefe de Gobierno para que impulsara el programa social que está desarrollando. Además, no ha tolerado que el narco protagonice aquí balaceras con granadas y bazukas, al estilo Culiacán, y mucho de ello se lo debe a Joel Ortega. Así que nada: la derecha trata de acorralarlo para tirarle la consulta popular del 27 de julio sobre el destino de Pemex, y eso está clarísimo. Por lo pronto, mañana al Zócalo, pues la Kessel ya dijo que tras el debate en el Senado habrá privatización, es decir, ¿barricadas en las principales carreteras de la República?

Para comunicarse con esta columna jamastu@gmail.com y para conocer la nueva versión de El Loro Negro, www.eloronegro.blogspot.com